De cara a una carrera sea cual sea su duración y recorrido, siempre es clave llevar cautela y prepararla a conciencia con antelación. Reconocer la ruta, el tipo de pavimento o el clima te solucionará muchísimos problemas, ya hablemos de una carrera popular así como de una carrera profesional prestigiosa.

Sin embargo, lo común es pensar que los profesionales en el atletismo no deben ni pensar en esto, ya que andan muy acostumbrados a preparar sus eventos. Hacer algo de manera profesional es un plus por experiencia y exigencia, sin embargo la historia sucedida la pasada Maratón de Venecia pone todo en entredicho.

Más de 30 años de historia

Plano de los canales de Venecia

Hablar de la Maratón de Venecia es hablar de una prueba con solera. Inaugurada en 1986, este año se ha celebrado su trigésimo primera edición, en una prueba afincada siempre en el mes de octubre y que como curiosidad tuvo a un ganador español en su historia, el ciudadrrealeño Antonio Serrano en 1997.

La maratona, como es reconocida por los italianos, tiene de esta manera un recorrido de sobra conocido por deportistas de élite, cruzando zonas emblemáticas de la ciudad como el Puente de la Libertad o el Parque de San Giuliano.

Pero este año la prueba pasará a la historia como la más caótica de sus 31 años de bagaje. Y todo por equivocaciones en el recorrido.

Una moto, ¿culpable?

Pongámonos en situación. La prueba, celebrada el pasado 22 de octubre, contó con un elenco internacional de élite con nombres contrastados como los de Kipleting Chumba o David Kirpono Metto. Sin embargo, la victoria acabó siendo para un italiano, Eyob Faniel, que solo necesitó conocer el camino para ganar la carrera. ¿Cómo pasó esto?.

Pues la culpa la tuvieron los cinco corredores de cabeza de carrera, los que dominaron los primeros 25 kilómetros con mano dura. Una vez pasado el kilómetro 25, la motocicleta de guía tomó un camino equivocado, siguiendo con ello la cabeza de carrera sin dudar el destino de la moto.

Falta de conocimiento sobre el camino unido a la seguridad de que una moto de la organización no podía equivocarse, permitió que los corredores de la cabeza perdieran cerca de dos minutos y medio, agradeciéndolo Faniel, que pudo tomar el liderato y no soltarlo hasta el final, ganando en casa.

Lo de ganar en casa es literal. Y es que Faniel, de solo 25 años, suele entrenar en el club de atletismo de Venecia, y trabajar a diario sobre el recorrido sobre el que se desarrollaba la maratona. Sabedor del camino correcto, la victoria fue suya, ante un enfado monumental de los cinco primeros, llevados a la derrota por una motocicleta.

¿Cómo solventar esto?

Si lo analizamos bien, habrá quien pensará que la culpa es de la motocicleta, y otros de una irresponsabilidad de los corredores por no conocer el camino.

¿Nuestro consejo? Conocer el camino la jornada anterior. Sí es verdad que saber el recorrido no te garantiza que tras más de hora y media corriendo sigas a una moto sin pensarlo dos veces, pero también te asegura no equivocarte y tirar la carrera a la basura. Ser precavido es una parte del entrenamiento más, y en caso de estos corredores, no se les olvidará para la próxima.