Si tienes temblores o espasmos después de correr, podrías estar sufriendo fatiga muscular o niveles bajos de azúcar en la sangre. Ambas condiciones pueden indicar peligro o incluso una situación de emergencia. Los espasmos musculares son un signo de fatiga muscular, mientras que las manos y extremidades temblorosas pueden indicar que tu cuerpo está sin combustible (azúcar) y que está en un estado hipoglucémico.

Temblores por fatiga muscular

Para desarrollar masa muscular, los culturistas realizan ejercicio hasta el punto de fatiga muscular; el punto en que la técnica adecuada ya no puede sostenerse durante los movimientos requeridos. Correr también puede fatigar los músculos de manera similar al entrenamiento de resistencia. Cuando tus músculos tiemblan o se contraen por la fatiga después de correr, puede ser una señal de que te estás esforzando demasiado y corres el riesgo de lesionar los músculos, tendones o ligamentos.

Causas de la fatiga muscular

Si los músculos se fatigan rápidamente mientras corres, puede estar exagerando tu programa de ejercicios. Los músculos esqueléticos están compuestos por grupos celulares conectados a la médula espinal por nervios motores. Los grupos celulares se contraen juntos, con grupos que se fatigan a diferentes velocidades durante el ejercicio sostenido, como correr una larga distancia. Cuando algunos de los grupos celulares de un músculo dejan de funcionar, se producen movimientos de temblor, espasmo o sacudida. Un período de descanso permite que los grupos de células musculares vuelvan a la normalidad.

Temblores por hipoglucemia

La hipoglucemia, bajo nivel de azúcar en la sangre, es más probable que ocurra en personas con diabetes, pero puede ocurrir en personas no diabéticas. Uno de los primeros síntomas de hipoglucemia es temblor, junto con hambre, sudoración y cambios en el color de la piel. La condición ocurre cuando los niveles de azúcar en la sangre son bajos y el proceso de señalización de tu cuerpo, que resulta en la liberación de glucógeno del hígado, no funciona correctamente. En cambio, tu cuerpo libera adrenalina, que normalmente es liberada por el cuerpo cuando está en peligro. Las respuestas de adrenalina provocan temblores musculares, frecuencia cardíaca rápida, pupilas dilatadas y otras reacciones fisiológicas al peligro.

¿Cómo se agotan las reservas de gluclosa?

La glucosa alimenta tu cuerpo, desde el cerebro hasta los dedos de los pies. Tus órganos vitales, como el cerebro, obtienen glucosa del torrente sanguíneo. Pero tus músculos están excluidos del uso de glucosa de tu sangre. En cambio, tus músculos tienen tu propia reserva de glucosa en forma de glucógeno. Durante el ejercicio, los músculos queman glucógeno, convirtiéndose en grasa corporal, una forma de energía menos eficiente, si agotas tus reservas de glucógeno.

piernas de corredor

¿Por qué tienes espasmos después de correr?

Un espasmo de la pierna, a menudo denominado calambre, es el resultado de una contracción repentina, a menudo dolorosa, de los músculos. Muchos atletas, particularmente los corredores, han experimentado este fenómeno. Aunque se desconoce la causa exacta de los espasmos en las piernas, tomar ciertas medidas preventivas antes y durante la carrera puede hacer que se evite su aparición. Si tus piernas continúan teniendo espasmos después de correr, aunque esté tomando las medidas preventivas adecuadas, consulta a un médico.

Aunque los expertos no han podido encontrar la causa exacta, se han identificado varios factores que contribuyen a los espasmos musculares después de correr. La deshidratación y la fatiga muscular son los factores más comunes. Tener bajos niveles de electrolitos, incluidos potasio, calcio, sodio y magnesio, afecta la forma en que los músculos se contraen y puede provocar espasmos después de la carrera. En algunos casos, el nervio que controla los músculos de las piernas se irrita y provoca dolor y espasmos.

¿Se pueden evitar?

Los espasmos causados ​​por la fatiga se pueden prevenir estirando los músculos de las piernas para aumentar la flexibilidad. Calienta tus músculos antes de estirarte para evitar tensarlos mientras te estiras. Un calentamiento puede incluir varios minutos de trote en el lugar o ejercicios de calistenia. Controla tu ritmo y evita correr hasta el punto en que te sientas agotado o te duelan los músculos. Para evitar bajos niveles de electrolitos y deshidratación, comienza a hidratarte el día antes de correr. Si vas a correr a largo plazo, toma pequeños sorbos de agua durante tu carrera. Bebe agua o una bebida deportiva enriquecida con electrolitos después del ejercicio, especialmente si has estado sudando mucho. Evita correr con demasiado calor para evitar la sudoración excesiva, que puede provocar deshidratación y electrolitos bajos.

¿Existe algún tratamiento?

Cuando sientas un espasmo después de correr, para cualquier actividad que estés haciendo, estira y masajea tus piernas hasta que desaparezca. Si tu músculo está rígido, aplicar calor puede ayudar a relajarlo y reducir el espasmo. Sin embargo, los músculos adoloridos se beneficiarán más al aplicar una compresa de hielo o una bolsa de vegetales congelados. Envuelve una toalla alrededor de la bolsa de hielo para evitar dañar la piel. Tomar un medicamento antiinflamatorio no esteroideo de venta libre, como el ibuprofeno, puede ayudar a aliviar cualquier dolor. Bebe una bebida mejorada con electrolitos para ayudar con la deshidratación.

Los espasmos musculares en la pierna que no desaparecen con las medidas de autocuidado pueden indicar un problema más grave. Si el espasmo no disminuye después de una hora, o si es extremadamente doloroso, busca atención médica inmediata. Los espasmos en las piernas que ocurren repetidamente después de correr, a pesar de tomar medidas preventivas, pueden indicar un trastorno médico subyacente, como deficiencia mineral o trastorno nervioso.