Es bastante raro encontrar a deportistas que salgan a la calle sin unos auriculares para entrenar. A pesar de que deberíamos aprovechar los sonidos de la naturaleza o de la ciudad, un reciente estudio revela que existe un mejor rendimiento deportivo en aquellas personas que escuchan música mientras entrenan. ¿Quieres saber cómo afectan positivamente tus canciones favoritas?
Más música, más distancia
Así lo ha determinado un estudio realizado por científicos de la Tech University de Texas, presentado en el meeting del American College of Cardiology en Orlando. Según la investigación, la música puede ser un factor determinante que nos ayuda a aumentar las distancias recorridas durante los entrenamientos.
Para llegar a esta conclusión, se estudió a un grupo de adultos con una historia clínica similar. Se les propuso correr sobre cintas caminadoras para realizar el test de Bruce, una prueba que incrementa la velocidad y la inclinación de la cinta cada tres minutos. Aquellos que escucharon música durante la prueba mostraron un rendimiento notable, ya que aguantaron casi un minuto más (55 segundos) que aquellos que no la escucharon. Estos 55 segundos, aunque parezca poco, son de gran relevancia en el contexto de una prueba tan exigente.
Concretamente, se utilizó música latina porque la mayoría de los participantes eran latinos. No es sorpresa que la música con ritmos latinos tenga la capacidad de motivar y hacer que uno se esfuerce más en sus entrenamientos.
Escuchar tus canciones favoritas podría mejorar tu rendimiento
Hace unos meses, discutimos las ventajas e inconvenientes de correr con música. Aunque la música puede aumentar nuestra distancia recorrida, también existen desventajas que deben considerarse. Es fundamental ser consciente de la técnica antes de lanzarse a la calle. Aspectos como tu cadencia, respiración, e incluso la percepción de la fatiga y el dolor pueden verse opacados por la distracción que puede generar la música al cerebro.
Sorprendentemente, muchos deportistas amateurs no son capaces de escuchar su respiración mientras corren. Esto puede ser perjudicial, ya que escuchar a tu propio cuerpo es crucial para identificar cuando es necesario reducir la velocidad, detenerse o ajustar la técnica de carrera. No obstante, también hay beneficios en el uso de música durante el entrenamiento, y aquí te compartimos algunas de las listas de música que podrían motivarte en tus carreras. Está claro que la música latina tiene un efecto especial para entrenar.

El poder de la música en el deporte
La relación entre música y deporte ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de los años. Investigaciones han demostrado que la música puede actuar como un potente motivador. Según el profesor Costas Karageorghis, de la Universidad de Brunel, la música tiene un efecto ergogénico que mejora el rendimiento en el deporte. Esto significa que escuchar música no solo puede hacer que te sientas más motivado, sino que también puede ayudarte a correr más rápido y durante más tiempo.
Pese a que el efecto de la música puede variar según el estilo, el ritmo y la preferencia personal, se ha estipulado que la música con un tempo de alrededor de 120 a 130 BPM (beats por minuto) es ideal para ejecutar carreras rápidas. Canciones como “Tik Tok” de Ke$ha o “Don’t Stop Believin’” de Journey son ejemplos de temas que se ajustan a este rango, proporcionando la energía necesaria para mantener un buen ritmo.
Además, la música no solo afecta al rendimiento físico, sino que también tiene un impacto positivo sobre el estado emocional. Escuchar canciones que te motivan puede aumentar tus niveles de endorfinas y ayudarte a reducir la percepción de la fatiga, permitiéndote correr más lejos sin sentirte tan cansado.
Beneficios psicológicos de escuchar música al correr
Además del efecto ergogénico, existe un componente emocional que no puede ser subestimado. Escuchar música que te gusta mientras haces ejercicio ha mostrado mejorar la disposición y la motivación en general. Según un estudio realizado en Florida, la música de géneros como el rock, por ejemplo, no solo disminuye la angustia y el dolor, sino que mejora el estado de ánimo y ayuda a mantener un enfoque positivo durante la actividad física.
El impacto de la música también puede ser evidente antes de carrera. Escuchar música preparatoria puede ayudar a reducir el nerviosismo, mejorar la visualización y mantener la euforia precompetitiva. Este efecto psicológico es crucial, especialmente para quienes participan en competiciones, donde la ansiedad puede ser un obstáculo significativo.

¿Cómo elegir la música adecuada para entrenar?
La selección de música adecuada para entrenar es un proceso que puede maximizar tus resultados. A continuación, se presentan algunos consejos para elegir la mejor música que se adapte a tus necesidades:
- Fija tus objetivos: Si tu meta es aumentar la distancia, escoge música que realmente te guste y que te distraiga de la monotonía del entrenamiento.
- Considera el tempo: Las canciones con un BPM de 120 a 130 son ideales para carreras rápidas, mientras que para carreras más lentas, busca temas con BPM de alrededor de 150 a 160.
- Busca letras motivadoras: Las letras que te inspiran y te dan energía pueden potenciar tu rendimiento. Canciones con mensajes de superación son perfectas.
- Cambia tus playlists: Mezclar diferentes tipos de música puede mantenerte motivado y ayudar a combatir la fatiga.
Es importante recordar que de nada sirve una buena playlist si no se tiene en cuenta la seguridad. Escuchar música a un volumen demasiado alto puede afectar tu capacidad para escuchar peligros en tu entorno. Considerar el uso de auriculares diseñados para permitir cierta entrada de sonido ambiental puede ser una buena opción.
Evidencias científicas sobre la música y el rendimiento atlético
Un estudio notable en el contexto de este tema se realizó en un medio maratón llamado Run to the Beat, donde miles de corredores participaron escuchando música a lo largo del recorrido. Los resultados mostraron que la música puede aumentar nuestra resistencia hasta un 15% si somos capaces de sincronizar nuestros movimientos con el ritmo musical. La sincronización no solo mejora el rendimiento, sino que también hace que el ejercicio sea más placentero.
El profesor Karageorghis identificó tres factores clave que explican por qué la música puede mejorar el rendimiento durante el ejercicio:
- Eficiencia energética: Correr mientras se escucha música puede aumentar la eficiencia en hasta un 3%, lo que significa que puedes correr más tiempo con la misma cantidad de oxígeno.
- Menor percepción de fatiga: Los mensajes de cansancio se envían al cerebro, pero la música ayuda a distraer y reduce la percepción de cansancio en un 10%.
- Aumento de la motivación: La música activa neuronas en el córtex prefrontal del cerebro, ayudando a los corredores a sentir que son casi invencibles.
Además, si buscas mejorar tu entrenamiento y aprender más sobre cómo entrenar con música, puedes encontrar valiosa información en este artículo.
Estilos musicales y su influencia en el rendimiento
La variedad de estilos musicales que puedes elegir para tus entrenamientos es amplia, pero algunos géneros tienden a ser más efectivos que otros. El pop y la música electrónica suelen ser preferidos por su ritmo rápido y energía, lo que permite mantener un buen paso.
Sin embargo, es crucial que el estilo musical que elijas resuene contigo personalmente. La música que te gusta activará mejores respuestas emocionales y físicas. La elección del ritmo y el género puede marcar la diferencia en cómo experimentas tu entrenamiento y en la motivación que sientes para seguir corriendo.
Aprovechar el impulso que da la música adecuada puede marcar la diferencia en tu rendimiento y disfrute al correr. Ya sea en calles, montañas o en una caminadora, tener el ritmo adecuado puede ser un cambio de juego.