Correr es una excelente manera de lidiar con el estrés. Pero si no tienes una cinta de correr o un gimnasio que esté abierto, correr fuera podría ser tu única opción, y podrías estar pasando cerca de otros entusiastas del aire libre mientras acumulas kilómetros. Entonces, ¿necesitas usar una mascarilla facial mientras corres al aire libre?

Para determinar la respuesta, primero conoce los requisitos locales. Algunas ciudades tienen reglas específicas para cuándo y dónde una persona debe usar una mascarilla. Más allá de eso, considera dónde estás corriendo: si tu ruta está llena y no puedes mantener una distancia social de al menos 2 metros, correr con mascarilla es la opción inteligente, incluso si usarla puede ser incómodo.

¿Correr con mascarilla o no?

Los virus como COVID-19 se propagan a través de gotitas respiratorias creadas cuando alguien infectado tose, estornuda o habla. Esas gotas pueden viajar hasta 2 metros, aproximadamente la longitud de dos brazos, y ser inhaladas o aterrizadas en la boca o la nariz de personas cercanas. Debido a esto, los expertos recomiendan que las personas mayores de 2 años usen una mascarilla cuando no pueda mantenerse al menos a 2 metros de distancia de otras personas.

Afortunadamente, sabemos que es poco probable que COVID-19 se transmita al exterior, especialmente si te mantienes al menos a 2 metros de distancia de las personas que te rodean. Y esto también incluye a un corredor. Cuando corres solo y es poco probable que te acerques a 2 metros de los demás, ciertamente no es necesaria.

Sin embargo, es recomendable llevar una mascarilla cuando cuando haces ejercicio en lugares más concurridos, aunque no es tan cómodo.

Disipando el mito de la hipoxemia

Aunque puede ser incómodo correr con mascarilla cuando sales fuera, especialmente si el clima es cálido o húmedo, no es peligroso.

No hay evidencia o razón para preocuparse por inhalar demasiado de tu propio aliento o dióxido de carbono mientras usas un paño o una máscara quirúrgica mientras corres. El intercambio de aire debería ser suficiente para evitar cualquier problema.

Las publicaciones en las redes sociales han difundido rumores de que usar una mascarilla puede conducir a problemas médicos como la hipoxemia, que se define como bajos niveles de oxígeno en la sangre; hipoxia o niveles bajos de oxígeno en tus tejidos; o hipercapnia, que se refiere a la acumulación de dióxido de carbono en el torrente sanguíneo.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma definitivamente que el uso prolongado de máscaras, siempre que se usen correctamente, no conduce a la intoxicación por dióxido de carbono ni a la deficiencia de oxígeno.

Consejos para correr con mascarilla

Aunque no hay peligro de usar una mascarilla, debes ser consciente de cómo se siente tu cuerpo durante una carrera: usar una mascarilla puede afectar a tu rendimiento y ritmo.

Estate atento a mareos, dolor en el pecho o dificultad para respirar. Si experimentas alguno de esos, encuentra un lugar seguro y socialmente alejado para sentarte, quítate la mascarilla y recupera el aliento.

Tenga en cuenta que correr con mascarilla puede tomar un tiempo para adaptarse. La respiración diafragmática es un gran conjunto de habilidades que debe practicarse con el uso de la mascarilla. La mascarilla restringirá el flujo de aire simple. Respirar desde el abdomen, de modo que las costillas se expandan, te ayudará a bombear sangre rica en oxígeno en todo el cuerpo a un ritmo más rápido.

Hay que tener en cuenta que se debería reducir el ritmo al correr con mascarilla. Es mejor correr a un ritmo más lento mientras respiras correctamente que comprometer tu mecánica de carrera.

¿Cómo elegir una mascarilla para correr?

Al elegir la máscara adecuada para usar al correr al aire libre, busca una que esté hecha de tela absorbente de humedad que no sea demasiado gruesa o restrictiva. Una mascarilla sudorosa no solo será menos cómoda, sino que una máscara húmeda es menos efectiva para filtrar virus y otros gérmenes. Nosotros te contamos hace unos días cuáles son las mejores mascarillas deportivas. ¡No te las pierdas!

Para mayor comodidad, te sugerimos elegir una mascarilla que se ajuste alrededor de la parte posterior de la cabeza en lugar de solo tener elástico alrededor de las orejas. La mascarilla no rozará tus oídos, y te permitirá correr más cómodamente.

Finalmente, manténla limpia lavándola después de cada entrenamiento. Es una buena idea tener más de una, para que siempre tengas una limpia disponible para hacer ejercicio.