Ante una prueba de running cualquiera, a una correcta preparación física y un descanso importante siempre se le suman los nervios previos. Fruto de haber estado muchísimo tiempo preparando la prueba, la tensión puede llegar a arruinar la prueba, por eso controlar la ansiedad es un apartado casi más importante que el aspecto físico. Llegarás al cajón de salida con todo listo y preparado, y solo te quedará demostrar lo que vales. Por ello te ofrecemos algunos consejos básicos para controlar esa tensión, cerciorarte de que todo va bien, y que la única preocupación sea correr y disfrutar.

Está todo hecho

Lo primero a considerar parece una obviedad, pero no hay que olvidarlo nunca. El primer paso para conseguir cualquier cosa es confiar en uno mismo. Seguro que has estado meses preparando esta prueba a conciencia, y todas esas sesiones de entrenamiento a bien seguro que se van a notar en carrera. De nada sirve presionarse, ponerse a pensar en aquella molestia que puede aparecer o en ese día que no entrenaste tan bien. Por norma general cuando las cosas se disfrutan van mucho mejor, así que alivia tu presión, ya que por fin estás en el día que llevas esperando tanto tiempo. Que sea inolvidable.

Prepara la noche antes casi todo

Otra de las importantes claves estará en aliviar lo máximo las obligaciones para la mañana de carrera. Lo recomendable es que la noche antes antes de ir a la cama dejes preparado el dorsal y la ropa, las zapatillas e incluso si es posible elijas el desayuno que vas a tomar. Recuerda poner un par de alarmas más de las comunes para despertarte, o incluso avisa a alguien de que pueda llamarte al móvil por asegurar.

Procura madrugar, y tener tiempo de sobra para cualquier imprevisto. No tiene por qué salir nada mal, pero si vas con tiempo, todo en la mañana irá más fluido y controlado.

Los días previos, rutinas suaves

Como un estudiante ante un examen, en muchas ocasiones tendemos a dejar todo para el final o incluso ni eso, simplemente el agobio nos hace apretar el ritmo de entrenamientos los días antes de la carrera. Esto es totalmente contraproducente.

Lo recomendable es que las dos o tres jornadas antes a la carrera solo ruedes por el simple hecho de ejercitarte y mantenerte fresco. Saber que todo está en su sitio y sudar ligeramente será el objetivo. Nada de simular el recorrido de la carrera, ni de apretar el ritmo porque la prueba esté cerca. Recuerda que los dos días previos son para trabajar más la mente que el cuerpo. El cuerpo ya está preparado, no te preocupes con eso.

Corredores a contraluz

Por la mañana, misma rutina

Si bien te hemos dicho que cuentes con más tiempo que una mañana cualquiera, esto no choca con hacer exactamente lo mismo que harías cada mañana. Salvando que tu desayuno sea muy copioso, o que no desayunes nada por costumbre, lo común será tomar exactamente lo mismo, realizar las mismas actividades y no cambiar la rutina.

Solo tú conoces tu tránsito intestinal y tu cuerpo, y cualquier alteración puede traerte problemas. Comer mucho en el desayuno pensando en la carrera puede llevar a una digestión pesada y un problema con ello. De igual manera, dejar de comer por ir ligero a la prueba puede terminar en una bajada de azúcar o una pájara de manera muy sencilla. Simplemente repite lo que sueles hacer.

Sal de casa listo para correr

Nunca se sabe que puede pasar por el camino, y como ya hemos indicado, el mayor objetivo es huir de sobresaltos. Por ello no temas en montarte en el coche ya con toda tu equipación y las zapatillas puestas. El objetivo es que nada más te bajes del coche puedas ir directamente al cajón de salida y mentalizarte de la marcha sin más. Todo lo que sea tener que cambiarse puede desembocar en que olvides el dorsal si lo llevas desde casa, los calcetines se te extravíen o algún tipo de problema así que te arruine la carrera.

Llega con tiempo

Por último, vamos con otro consejo acerca de evitar las prisas. En esta ocasión, la recomendación es que llegues muy temprano a la salida de la carrera. Nunca se sabe si un domingo por la mañana puede sorprendernos con mucha caravana, o podemos tener algún contratiempo. La mejor solución para esto es sin duda tener tiempo de sobra. Si llegas antes, tendrás más tiempo para previsualizar el inicio del recorrido y familiarizarte de él.

Sin más, estos son una serie de consejos muy sencillos para un día de carrera. De todos si hay que destacar uno tiene que ser el de disfrutar por encima de todo. La carrera es un premio al esfuerzo, y si se disfruta, todo va mucho mejor con toda seguridad.