La cinta de correr es una de las máquinas de gimnasio más usadas para hacer entrenamiento aeróbico, ¿pero sabes realmente usarla? La mayoría se sube a la cinta y pone una velocidad entre leve y moderada; lo ideal es sacarle el máximo rendimiento a la caminadora cuando estamos encima. ¿Has probado alguna vez la inclinación? ¿Has hecho series con intervalos de alta intensidad?

Incluso puedes hacer series corriendo de lado, zancadas, sentadillas con salto hacia delante…Existen mil opciones para entrenar con la cinta de correr, tan solo tienes que ser creativo para no caer en la monotonía.

¿HIIT o entrenamiento continuo?

Estamos acostumbrados a subirnos a la caminadora para realizar una carrera continua durante 30 minutos o andar a paso ligero, ¡pero hay más allá! ¿Has pensado en realizar esos 30 minutos con intervalos de alta intensidad?

Realizar HIIT es una perfecta opción para acabar con la rutina aburrida, quemar grasa, subir pulsaciones, mejorar tu resistencia y hacer cardio sin que afecte negativamente a tu musculatura. Nosotros recomendamos que se integre en la rutina semanal de entrenamiento, al menos, 2 veces. Notarás rápidamente cómo sales del estancamiento de correr 5 o 6 kilómetros y te sentirás mucho más motivado.

Por otro lado, la inclinación es perfecta para aumentar la quema de calorías durante el entreno. Si solo quieres andar o correr de forma continuada, añádele inclinación para fortalecer las piernas y glúteos, mejorar la resistencia y quemar más grasa.

Como te decíamos antes, HIIT es imprescindible. Los entrenamientos explosivos te harán mejorar tu condición física y te aportarán más beneficios internos (acelera el metabolismo, aumenta la capacidad pulmonar, quema grasa…).
Si quieres hacer un entrenamiento de cardio clásico, añade más velocidad y menos inclinación; en caso de querer potenciar la musculatura y la fuerza, añade más inclinación y reduce la velocidad. Te aseguramos que poniendo la caminadora con una inclinación elevada, tus pulsaciones subirán muchísimo. Procura no agarrarte a la cinta para que el movimiento sea lo más natural posible.

Muchos cometen el error de poner una inclinación alta, pero se agarran con las manos y echan el cuerpo hacia detrás. Lo ideal es mantenerte erguido o inclinado un poco hacia delante. Imagina que estás subiendo una cuesta, ¡ahí no tienes dónde agarrarte!

Añade otro tipo de ejercicios

Como las podido ver en el vídeo de antes, puedes entrenar de múltiples formas sobre la cinta de correr. No es necesario que realices zancadas o pasos laterales en el suelo del gimnasio, ya que en la cinta puedes añadir también inclinación y velocidad.

Como puedes ver, la caminadora no solamente puede ser perfecta para entrenar el tren inferior. Puedes trabajar tus brazos, espalda y abdomen haciendo planchas con movimiento. ¡Incluso el escalador! ¿Te animas a probar ejercicios nuevos en la cinta para sacarle el mayor rendimiento? Seguro que lo pones de moda entre tus compañeros de gimnasio.