Ahora que empezamos a adentrarnos en una época estival, practicar deporte al aire libre es más apetecible. Muchos aprovechan sus vacaciones para darle un poco de actividad a su cuerpo, algo que quizá la rutina laboral no permite. La playa suele ser el destino vacacional de muchas personas, así que vamos a contarte cuáles son los beneficios y las desventajas de practicar running en lugares paradisíacos.

Beneficios que aporta el running en la playa

Si eres deportista habitual, será interesante que en vez de “abandonar” tu entrenamiento decidas realizarlo en un ambiente nuevo. Correr por la playa, antes de que se masifique y el sol esté lanzando rayos demasiado fuertes, es uno de los mayores placeres que existen. La brisa marina, el olor, el sonido de las olas y las gaviota, la arena… No solo existen beneficios físicos, sino que mentalmente es un recargador de energías asombroso.

El terreno inestable y la carga de correr por la arena favorecen a que tus piernas trabajen a una mayor intensidad. Asimismo, estarás fortaleciendo tus articulaciones, sobre todo los tobillos, y será perfecto para evitar lesiones en un futuro.
Algunos corredores apuestas por correr con los pies descalzos para trabajar los dedos de los pies. Esta es una práctica solo para expertos o con un nivel alto, que conocen perfectamente la técnica y parten con una interesante fuerza muscular.

Tanto la humedad, como la temperatura y la baja presión del ambiente ayudan a que nuestro cuerpo se oxigene de una forma mucho más producente. Además, la presencia de yodo en el ambiente y la arena favorece a que quememos una mayor cantidad de calorías.

¿Existen desventajas?

Correr en la playa no es apto para todos los públicos. Si tenemos problemas de debilidad en las articulaciones o tendones, si estamos lesionados o si no hemos descansado bien, evita practicar deporte cerca del mar.

La arena no es un elemento natural que esté presente de forma firme, por lo que una mala pisada podría derivarnos en una lesión. Incluso si estamos recuperándonos de una lesión o no hace más de 5 meses que la padecimos, evítalo para no recaer.

 

No se puede negar que el running en este tipo de lugares nos hace gastar más energía y más calorías por exponernos a una mayor intensidad. No te agobies por hacer peores tiempos o no llegar a la distancia esperada, es normal que sientas fatiga muscular por el esfuerzo. Descansa un poco más de lo habitual para huir de las sobrecargas.

Hidrátate bien y lleva siempre protección solar. No importa si estás corriendo a las 8 de la mañana, el sol también hace acto de presencia a esa hora y podrías quemarte.
Por último, presta atención especial al camino por el que vas pisando. Desgraciadamente, existen playas que no están todo lo limpias que deberían. Pisar sobre cristales u objetos afilados podría darte un disgusto importante.