Cada persona es un mundo y tiene sus gustos respecto al running. Frente a los que les gusta correr a primera hora de la mañana, u otros que cogen el atardecer como tiempo perfecto para hacer su tirada, también hay mucha más gente a la que le gusta enfundarse su ropa reflectante, salir a la calle y rodar de noche.

Evidentemente esto obliga a tener un plus de atención a la carretera, o incluso asumir que el asfalto será tu terreno, ya que parques o polideportivos estarán cerrados cuando caiga el sol. Sin embargo, correr por la noche también esconde una gran cantidad de beneficios. Los enumeramos.

Fuera agobios con el reloj

Quizá este pueda ser el beneficio mejor valorado por muchos de los runners nocturnos. Correr a la noche no tiene esos problemas de tiempo de hacerlo antes del trabajo o a la tarde, cuando recoger a los niños del cole o hacer la compra pueda ser un estorbo. Ahora, solo estarás tu y tus ganas de correr, sin ningún compromiso más por delante. Con esto no te decimos que aumentes tu kilometraje por tener más tiempo, pero sí que te permitas estirar con tranquilidad, elegir tu ruta conscientemente y te gustes corriendo.

Al volver a casa solo te quedará reponer cenando, quizá un rato de series o televisión y a dormir como un bendito. ¿A qué no está tan mal?

Mujeres corriendo por la nocheEvádete de todo el día

Si precisamente los runners mañaneros corren con el alba para llegar relajados a la oficina, tú podrás aliviar toda la tensión de una jornada de trabajo con las zapatillas puestas. Quizá lo tuyo no sea madrugar, o simplemente no tengas tiempo, y la mejor solución para ello será correr cuando todos los deberes están hechos.

Pocas actividades tan reparadoras encontrarás como el rodaje diario en una calle sin mucha gente, generalmente sin calor afixiante, y sin tener que pensar en nada en especial. El último rato del día, solo para ti.

Dormirás de un tirón

Una jornada completa siempre es agotadora, pero en muchas ocasiones terminarás marchando a la cama con preocupaciones, tensiones y sobre todo sin haber liberado endorfinas como debes. La solución a esto la puedes encontrar corriendo.

Si con posterioridad a un día muy estresante liberas el agobio corriendo, la cama va a ser toda para ti. Multitud de veces te habrán dicho que para una jornada provechosa hay que dormir profundo y en cantidad. Si ruedas por la noche, te podemos garantizar que así será la mayoría de ocasiones.

Corredores de noche

La calle es para ti

Seguro que te ha pasado que yendo a correr por la mañana hay demasiada gente en la calle y llega a molestar. Chiquillos yendo al colegio, cruzar una calle es un suplicio de tanto coche, y al final no se disfruta. Algo parecido puede pasar si corres por la tarde. El parque de al lado de casa es todo un hervidero, y no encuentras ni un banco para estirar ni prácticamente espacio. ¡Parece una carrera popular!

Pues bien, de noche olvídate de todos esos problemas. Habrá algún que otro valiente como tú al que le guste la carrera nocturna, pero por norma general la calle estará vacía para tu carrera. Por supuesto vigila por donde corres para no llevarte un susto por las horas, pero por el resto, tomar una gran avenida sin calor y para ti solo será un auténtico placer.

Quemarás energía de todo el día

Por último muchos llegan a preocuparse por valorar si el cansancio de toda la jornada puede ser un problema para rodar por la noche. Todo depende evidentemente de tus labores y esfuerzo, pero por norma general, correr por la noche tendrá la enorme virtud de tener reservas de carbohidratos y grasas de todo el día para consumir.

Como si fuera un ajuste de cuentas, la carrera nocturna será el momento para acabar con esas reservas de grasa y que te den la energía suficiente para el rodaje. Mucho mejor que a la mañana, donde ir con el estómago vacío puede ser contraproducente. Nosotros nada más que vemos ventajas.

Así que ya solo queda que el día que te apetezca te enfundes las zapatillas y la calzona y pruebes de noche. Cada persona tendrá sus gustos, pero te prometemos que esta rutina convierte correr en algo especial.