Hemos hablado anteriormente de los entrenamientos con intervalos de alta intensidad (HIIT) y los beneficios que aporta al cuerpo. Incorporar este tipo de rutinas no solamente ayuda a aumentar la potencia y la velocidad, sino que también se ha demostrado que nos ayuda a perder peso y proteger el corazón.

¿Pero qué más se ha descubierto recientemente? Un estudio, publicado en la revista Experimental Physiology, desvela que también es capaz de controlar el apetito y la ansiedad por la comida. Sobre todo cuando se realiza el entrenamiento por la tarde.

¿Cómo se realizó el estudio?

Esta investigación realizada por la Universidad Charles Sturt (Australia) contó con la participación de 11 hombres de mediana edad, cuyo consumo máximo de oxígeno (VO2), patrón de sueño y alimentación se registraron una semana antes de que se hicieran pruebas experimentales. Después, realizaron tres pruebas de 30 minutos de ejercicio de intervalo de alta intensidad (HIIT), que constaban de seis sprints de ciclismo de alta intensidad durante un minuto al 100% de su VO2. Seguidamente realizaban cuatro minutos de descanso al 50% de su VO2 entre cada sprint

Cada análisis duró tres días: el primero se realizó por la mañana, el segundo por la tarde y el tercero se realizó por la noche. Tuvieron cinco días de recuperación entre cada prueba.

Como resultado obtuvieron que los niveles de la hormona grelina (estimulante del apetito) se redujo en las pruebas que se hicieron por la tarde y noche.

¿Por qué se reduce más el apetito por la tarde?

Una de las razones puede ser que la producción de potencia máxima fue ligeramente mayor en los sprints de la tarde y noche frente a los de la mañana. Los científicos piensan que una mayor potencia conduce a una mayor reducción de las señales de tu apetito.

Además, no hubo diferencias significativas en la duración total del sueño de los voluntarios ni de cómo de bien dormían. Es decir, los que entrenaban de noche no dormían peor. Así que se desmiente una de las creencias populares de que entrenar tarde puede hacernos dormir mal.
De hecho, los científicos creen que el HIIT puede ayudarte a descansar, ya que provoca una mayor liberación de la hormona del estrés. Esto es importante para alcanzar la fase REM (donde el sueño es profundo) y te sentirás más descansado.

Sin embargo, el autor del estudio observó que el grupo con mejores resultados se entrenó entre las 18:00 y las 20:00h. Se denomina como el «tiempo ideal para hacer ejercicio», y justo antes de acostarnos. Dependiendo de tu ciclo de sueño, el mejor momento para ti puede ser un poco más temprano o más tarde. Tan solo debes asegurarte de que tu entrenamiento no invade la hora de acostarte normal, de manera que continúes durmiendo lo mismo que siempre.

Otro dato a tener en cuenta es que los participantes del estudio eran solamente hombres de mediana edad, por lo que es difícil decir con seguridad si otros sectores de la población responderían de la misma manera al HIIT de la noche.

«Investigaciones anteriores han demostrado que para los jóvenes (predominantemente hombres), el ejercicio nocturno de alta intensidad también se puede realizar de manera segura sin perjudicar el sueño subsiguiente. Sin embargo, dados los cambios hormonales experimentados a lo largo del ciclo mensual por mujeres de un grupo de edad similar, o mujeres jóvenes, las respuestas al sueño pueden ser diferentes a los hallazgos del estudio actual».