Los ligamentos y los tendones son parte del sistema musculoesquelético, y los ligamentos unen los huesos con los huesos y los tendones los músculos con los huesos. Cada uno cumple funciones muy importantes para las articulaciones y los huesos. Los ligamentos y tendones están hechos de fibras de colágeno densas en capas, llamadas tejido conectivo fibroso. Aunque los tejidos colágenos son resistentes, la aplicación de una fuerza excesiva sobre el ligamento o el tendón puede causar lesiones graves.

Diferencias entren ligamentos y tendones

Los ligamentos sirven como conectores, uniendo los extremos de los huesos en una articulación. Las articulaciones permiten realizar movimientos simples y complejos en todo el cuerpo, y los ligamentos vienen en una variedad de tamaños y formas para apoyar, fortalecer y estabilizar las articulaciones.

En cambio, los tendones unen los músculos a los huesos. Según un estudio, los tendones ayudan en el movimiento de los huesos al transmitir la fuerza del músculo al hueso. Los tendones ayudan en una amplia gama de movimientos y actúan para resistir las presiones; por lo tanto, es importante que varíen en forma y tamaño.

¿Cómo determinar las diferentes rupturas?

Cuando los ligamentos reciben una fuerza mayor frente a su capacidad de resistencia, el tejido colágeno se estira demasiado o se rasga, ya sea parcial o completamente, lo que resulta en lesiones. Un ligamento estirado o desgarrado, también conocido como esguince, ocurre con mayor frecuencia en el tobillo y la muñeca. El proceso de curación implica tres fases superpuestas. En la primera fase, se produce sangrado y coagulación de la sangre. La inflamación de los tejidos también tiene lugar en el sitio de la lesión. En la segunda fase, la matriz y las células fibroblásticas se replican en exceso, y en la fase final, la matriz se remodela y madura con el tiempo.

De manera similar a los ligamentos, cuando los tendones reciben una fuerza mayor que su capacidad de resistencia, se producen lesiones con el desgarro y el estiramiento excesivo de los tejidos. Una cepa, que se refiere a un tendón estirado o desgarrado, puede desarrollarse con el tiempo u ocurrir abruptamente. El proceso de curación de las lesiones del tendón involucra tres fases que ocurren simultáneamente. En la primera fase, se produce inflamación en el sitio de la lesión y comienza el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y colágeno. En la segunda fase, la reproducción rápida de las fibras reticulares se produce en su nivel máximo, y en la fase final, se produce la remodelación. Las nuevas células se diferenciarán en tejido fibroso y eventualmente madurarán en un tejido tendinoso similar a una cicatriz.