Siempre hemos escuchado eso de que los deportistas de alto nivel no pueden mantener relaciones sexuales antes de una competición o partido. Algunos piensan que puede afectar a la concentración, y otros al rendimiento. La realidad es que el deporte y el sexo siempre van de la mano. Cuanta mejor forma física tengas, mejor rendirás en la cama; pero, ¿puede darse el caso de que empeore? A continuación analizamos lo que la ciencia opina.

Demasiado deporte puede empeorar tu rendimiento en la cama

Un artículo, realizado por la Universidad de Carolina del Norte, comentó que hacer demasiado ejercicio influye directamente en la libido masculina y provoca más cansancio; por lo tanto, se genera una bajada de testosterona (que es la principal hormona sexual masculina).

El estudio se basó en una serie de encuestas a más de 1.100 hombres, entre los que predominaban deportistas de alto rendimiento. Al terminar el análisis, se observó un patrón repetitivo: había menos libido en los que realizaban una rutina más intensa, en comparación con quienes llevaban a cabo un entrenamiento moderado.

El entrenamiento de cardio: la mejor opción para aguantar más

Es un poco evidente, cuanto más entrenes tu fondo de resistencia, más aguantarás. Aunque el estudio anterior diga lo contrario, un grupo de científicos de Bélgica estudió la relación entre el buen rendimiento en la cama y el ejercicio. Según ellos, las endorfinas (las llamadas hormonas de la felicidad) no se liberan de igual manera en todos los deportes; de hecho, aseguran que su producción es mayor en ejercicios de alta intensidad y duración. Es decir, un entrenamiento HIIT podría ser una gran elección para beneficiar a nuestra salud sexual.

Aunque ambos estudios podrían resultar contradictorios, hay una cosa en la que coinciden: nunca deberías dejar de lado al entrenamiento cardiovascular, por mucho que te guste estar varias horas en la sala de musculación. En el estudio se asegura que nadar, montar en bicicleta, correr o realizar cualquier ejercicio que mantenga tu frecuencia cardíaca en un 70-80% máximo, favorece a la capacidad cardiorespiratoria y a la circulación sanguínea.

Además, otro análisis de 2015 demostró que hacer tres horas y media de ejercicio moderado a la semana, ayuda a tener un corazón más sano, lo que se traduce en una función sexual más alta, mejores erecciones en los hombres y una mayor calidad del orgasmo. Asimismo, aseguró que el deporte ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad, algo que beneficia al desempeño sexual (y a tu vida en general).

Así que después de dar un repaso a lo que la ciencia ha comprobado, es evidente que existe una gran relación entre el deporte y el sexo. Entrenar no tiene un efecto negativo en la función sexual, e incluso mejora la calidad de tus erecciones.