Los videojuegos han ganado gran relevancia en los últimos años. Un alto porcentaje de la población, tanto niños como adultos, permanece enganchado a un dispositivo durante varias horas al día, y esto está empezando a ser síntoma de críticas negativas. La industria gamer no quiere que sus clientes tomen un estilo de vida tan sedentario, por lo que también lanzan al mercado juegos que incorporen en cierta medida alguna aptitud física.

Un profesor perteneciente a la Universidad del Estado de Michigan realizó una revisión de la validez de los juegos “fitness” como una herramienta de acondicionamiento físico. Se resumieron varios estudios de laboratorio que validan la intensidad de estos videojuegos activos como una forma de incentivas a la actividad física tanto en niños como en adultos. Se evaluó también la efectividad de esos estudios que utilizaron esos videojuegos para aumentar la actividad física en los niños y sus resultados.
Este estudio lo dirigió Wei Peng, profesor de telecomunicaciones de la Universidad Estatal de Michigan, y lo publicó en el Journal of Health Education and Behavior.

¿Podemos hacer “fitness” con un videojuego?

Este profesor revisó la investigación publicada sobre estudios de videojuegos activos, conocidos también como exergames. Se revisaron 41 artículos clasificados en dos categorías: 28 estudios que cuantificaron la intensidad del juego fitness y 13 estudios de intervención de actividad física basados ​​en estos videojuegos. Los científicos descubrieron que la mayoría de los videojuegos tan solo aportan una actividad física de intensidad ligera a moderada, por lo que no podría ser nunca tan bueno como hacer ejercicio físico en la vida real.
En cambio, para aquellas personas que no realizan deporte en la vida real, este podría ser un primer paso. El objetivo de estos juegos es ser más activos en el día a día para lograr dar el paso hacia el ejercicio.

De los 41 estudios videojuegos fitness que los investigadores revisaron, tan solo tres demostraron que es una herramienta eficaz para aumentar la actividad física. Es cierto que hay personas que se entusiasman mucho con estos juegos, pero aunque piensen que es la solución para su sedentarismo, no es tan fácil.

Peng afirmó que los videojuegos fitness han demostrado ser útiles cuando se incorporan en una rutina de ejercicios diseñada. También obtuvo que estos juegos tienen potencial para ser beneficiosos, sobre todo entre poblaciones mayores o en  pacientes de rehabilitación, en los que la actividad física ligera a moderada es más recomendable. El profesor afirma que “dar los juegos a la gente puede no ser un buen enfoque. Puede que no los usen o lo hagan de manera poco efectiva. Es mejor si se realiza en un programa estructurado donde estén más personas participando“.

Teniendo en cuenta que más de la mitad de los adultos y el 29% de los mayores de 50 años juegan a los videojuegos, esta investigación ayuda a entender cómo se pueden utilizar los videjuegos fitness para aumentar la actividad física. Es decir, incentivando a ser activos a cualquier edad, y siendo beneficioso en personas en rehabilitación y de la tercera edad.