La mayoría de personas saben que para perder peso es necesario comer menos y hacer más ejercicio, de forma general. Sin embargo, si no existe una motivación, la gente pasa a no hacer nada de esto y se acaban frustrando.

En una investigación realizada en la Universidad de Plymouth y la Universidad Tecnológica de Queensland se dieron cuenta de que las personas con sobrepeso que utilizaron una intervención motivacional llamada Entrenamiento de Imágenes Funcionales (FIT), perdieron un promedio de cinco veces más peso que las que no usaron la terapia.
Además, los participantes de FIT perdieron 4’3 cm más en la circunferencia de la cintura en seis meses, y continuaron bajando de peso una vez finalizada la investigación.

¿Qué es FIT?

Entrenamiento de Imágenes Funcionales o FIT se basa en usar imágenes multisensoriales para incentivar cambios, enseñándoles a los clientes cómo obtener y realizar ellos mismos imágenes motivacionales. Los comportamientos cotidianos y usar aplicaciones opcionales se usan para orientar en la práctica de las imágenes hasta que se convierte en un hábito cognitivo.

La investigación fue dirigida por la Dra. Linda Solbrig, e involucró a 141 participantes, quienes fueron derivados a FIT o Entrevista Motivacional (MI). Esta última es una técnica permite que una persona se apoye a alguien para desarrollar y verbalizar la necesidad o motivación para lograr el cambio, además de sus razones por querer cambiar.
La doctora dijo: “Empezamos por un ejercicio basado en un limón. Les pedimos que imaginen verlo, tocarlo, exprimirlo, beber el zumo y echárselo accidentalmente a chorros en el ojo. De esta forma se enfatizaba de forma emocional en la relación de la imagen y nuestras sensaciones físicas. A partir de ahí, podemos alentarlos a imaginar y aceptar los propios objetivos. No solo ‘imagine lo bueno que sería perder peso’, sino, por ejemplo, ‘¿qué le permitiría hacer perder peso que ahora no puede?’. Se alientan a usar todos sus sentidos “.

El FIT “se basa en dos décadas de investigación que demuestran que las imágenes mentales tienen una carga emocional mucho más fuerte que otros tipos de pensamiento“. Por eso, muchos de nosotros guardamos fotos o bicheamos continuamente imágenes de cuerpos que nos gustaría lograr. (Me encantaría ver vuestro “Explora” de Instagram).

El uso de imágenes sirve para fortalecer la motivación y la confianza para lograr sus objetivos, además de enseñarles cómo pueden hacer esto por sí mismos.
En cuanto a los resultados, después de seis meses, las personas que usaron el método FIT perdieron un promedio de 4’11 kg, en comparación con una media de 0’74 kg en el grupo MI. Después de 12 meses, seis meses después de que la investigación hubiera finalizado, el grupo FIT continuó perdiendo peso, con un promedio de 6’44 kg, frente a los 0’67 kg del grupo MI.

Desarrollando la arena para el rendimiento atlético

Un segundo estudio quiso medir el efecto de FIT en jugadores de fútbol que se entrenaban sobre tierra.

En cuanto a los resultados, los jugadores de fútbol estuvieron de acuerdo en que FIT les había ayudado a mejorar su rendimiento. Los investigadores también notaron que el impacto de FIT parecía ir más allá de las mediciones durante la investigación, llegando a conseguir mejoras después de 6 semanas de intervención y ganancias significativas después de 12 semanas.

Entiendo la subjetividad que puede encontrarse en este tema cuestionado. Es difícil determinar cosas que involucran a la mente, pero los datos muestran una valoración bastante positiva sobre el FIT. Obviamente, hay mucho que estudiar para conocer cómo conectan las señales visuales con desencadenantes del comportamiento.

No hay una teoría cerrada en este tema y, mucho menos, por ser elementos intangibles. Aun así, y hablando desde mi experiencia, me he sentido mucho más motivada cuando he visualizado imágenes con frecuencia. Me recuerdan cuál es mi objetivo y me reconducen mentalmente.