En la mayoría de las grandes cadenas de gimnasios, nos encontramos con clases colectivas dirigidas y clases virtuales. Casi siempre, la mayoría de personas eligen las clases colectivas para socializar y hacer deporte en grupo de una forma menos fría. Además, el monitor nos puede corregir y motivar de forma diferente a un vídeo. Las clases virtuales están enfocadas, sobre todo, a los usuarios que no pueden cuadrar su horario con las clases de monitores; pudiendo optar a meterse en la virtual a la hora que prefiera.

¿Existen desventajas en las clases virtuales? Te lo contamos.

Ventajas de entrenar con un monitor virtual

Sin duda, uno de los principales beneficios es la libertad de horario que ofrece. Además, es 100% seguro que el monitor no va a faltar a la clase, no se va a suspender y va a estar a su máxima intensidad durante todo el entrenamiento. Es menester entender que un monitor que lleva cuatro clases en el día, no llegue con toda la energía recargada para dar una quinta. Con el monitor virtual, da igual a la hora que te metas, que siempre te va a exigir lo máximo.

Evidentemente, este tipo de entrenamientos es una ventaja para el gimnasio. Hay un sueldo menos que pagar y no faltará ni se retrasará en su trabajo.

Inconvenientes de este tipo de entrenamiento

¿Cuál crees que puede ser el gran inconveniente? La frialdad y la impersonalidad de este monitor virtual puede hacer que no estés motivado durante la sesión. Normalmente, los monitores se saben los nombres de los usuarios, corrigen durante la clase y se mantiene un ambiente deportivo en grupo muy inspirador.

Es importantísimo que antes de iniciarte en un entreno virtual, hayas acudido a clases dirigidas con monitores reales. Necesitas dominar la técnica del ejercicio para no lesionarte. No caigas en asistir a estas clases virtuales porque te da vergüenza que te corrijan en público. Sería un problema realizar un ejercicio mal, sin corrección y durante todas las sesiones a las que vayamos. Acabaríamos teniendo alguna lesión importante, por lo que es mejor aprender.

Además, sabemos que muchas veces nos rezagamos y no damos al 100% todo lo que podemos por pereza. Ahí se necesita el apoyo de un monitor que personalmente te de un “toque de atención” para devolverte la energía.

Está bien que de vez en cuando hagas entrenamientos virtuales si por motivos de horario no te cuadran las clases. Pero si no… te recomendamos que sigas apuntándote a las clases dirigidas y ejercites también la sociabilidad.