Hace unos meses te contamos qué son realmente las agujetas y por qué resultan tan tediosas en algunas ocasiones. Son muchos los que piensan erróneamente que su aparición es sinónimo de aumentar el volumen de los músculos, y no. Las agujetas no ayudan al crecimiento, ni provocan que se genere el aumento desde la raíz, así que no te alegres tanto por sufrirlas.

Siempre se ha dicho que padecer estas molestias es señal de que hemos entrenado duro, pero ya hay estudios que confirman que las agujetas son daños musculares producidos por rupturas de fibras o desgarros. Es normal que empecemos a notarlas pasadas 24 horas, pero cuando más fuerte son los dolores es después de 48 horas.

No busques intencionadamente su aparición, tan solo correrás el riesgo de lesionarte.

¿Cuantas más agujetas más masa muscular?

No dudamos que a día de hoy tengas compañeros o monitores de gimnasio que vinculen la hipertrofia con las agujetas. Repetimos: hay estudios que lo ponen en duda.

Casi cualquier deportista sufre agujetas cuando realiza deportes de alta intensidad o a un rendimiento exigente. Los corredores, atletas o ciclistas suelen tenerlas, pero se las relaciona con sobrecargas musculares y no con un aumento del volumen muscular. ¿Por qué deberían funcionar de manera diferente si es el mismo dolor?

Es cierto también que influye mucho la genética y los diferentes músculos. Posiblemente, haya músculos que sean más propensos que otros a sufrir agujetas; hay quienes tienen una masa muscular más resistente y tienden menos a su padecimiento. Aun así, también están los que viven en un constante dolor, y se acaban acostumbrando a entrenar con molestias. ¡Y cuidado! Puede ser altamente peligroso si saturamos los músculos o no sabemos diferenciar la molestia con el dolor de una lesión.

Volviendo a la pregunta de si aumentamos el tamaño de nuestro músculos cuando sufrimos agujetas, hasta ahora no existe evidencia científica de ello. Lo que sí sabemos es que el rendimiento no es igual de bueno si tenemos molestias.