Hay personas que deciden emprender su camino hacia un estilo de vida más saludable. Esto incluye una mejor alimentación y la práctica de ejercicio físico de forma regular. Sin embargo, eso de ser novatos en el gimnasio, hay quienes no lo llevan del todo bien. Descubre el lado positivo y, ¡fuera prejuicios!

Todo el mundo, en diferentes momentos de su vida, se enfrenta a eso de ser “nuevo en algo”. Aunque todos quisiéramos ser buenos en todo de primeras, ser principiante tiene muchas ventajas. No se trata de darle un lado positivo a algo negativo. Es que, simplemente, es una circunstancia temporal que cambiará, si eres persistente. Por este motivo, si quieres apuntarte al gimnasio pero te frena la inseguridad de no saber hacer las cosas, piensa en lo beneficiada que se verá tu salud, tu aspecto físico y tu estado anímico. Sé el novato en el gimnasio más orgulloso que puede haber.

Las ventajas de ser novato en el gimnasio

Un nuevo mundo ante ti

La primera ventaja es que estás a punto de iniciar un camino cuyo recorrido va a ser apasionante. En ocasiones te encontrarás desanimado, porque los comienzos son difíciles. Puede que tardes en dar con tu rutina, con las actividades colectivas con las que te sientas bien o con la dinámica del lugar. No obstante, si eres constante, entrarás en un nuevo estilo de vida lleno de beneficios, que te puede acompañar para siempre.

La posibilidad de descubrir

Cuando inicias un nuevo hábito, como el asistir regularmente al gimnasio, todo es nuevo. Algunas cosas te gustarán más y otras menos. Sin embargo tienes la libertad de decidir de qué manera trabajarás, dejándote aconsejar y sintiéndote cada vez más parte del entorno fitness.

Empezar de cero, empezar bien

Cuando somos novatos, escuchamos atentamente cada explicación y pauta, con el objetivo de hacer las cosas bien. Por ello, empezar de cero, te asegura una base sólida sobre la que ir incorporando nuevos conocimientos. Si te sientes bien y eres constante, lograrás una técnica envidiable y un estilo propio de un profesional.

No tienes por qué hacerlo todo bien

Recuerda que eres novato en el gimnasio. No tienes por qué hacerlo todo perfecto. Relájate y date permiso para mover poco peso, fallar en un nuevo ejercicio o no saber utilizar una máquina. Si todos supiéramos de todo, ¡qué vida tan aburrida!

Una progresión brutal

Especialmente si vienes de un estilo de vida sedentario, debes saber que en muy poco tiempo, de forma progresiva y saludable, irás tonificando tu cuerpo y dejando ver una mejor  versión de ti mismo. No decaigas en los momentos de desánimo y descubre todo tu potencial.