Saltar a la comba es un ejercicio muy completo, a la par que divertido. Realizándolo, fortalecemos los hombros, el core y el tren inferior. Además, se trata de una práctica muy beneficiosa a nivel cardiovascular y nos ayuda a mejorar el equilibrio y la coordinación.

Si no estás habituado a los saltos con la comba, te puede parecer un poco monótono o aburrido. Pero lo cierto, es que hay muchísimas variantes de saltos que puedes aprender e incluir en tu rutina. Antes de empezar a saltar, recuerda calentar bien tu cuerpo y preparar las articulaciones, especialmente rodillas y tobillos, para enfrentar los saltos sin peligro de lesión.

Tipos de saltos de comba

Salto invertido

En el salto de comba habitual, la cuerda se coloca tras los talones y la hacemos girar por encima de la cabeza, saltando cuando ésta se aproxima hacia la parte delantera de los pies. El salto invertido se realiza a la inversa. La cuerda se coloca junto a las puntas de los pies y gira por encima de tu cabeza hacia atrás. Tienes que saltar cuando la comba se aproxime a tus talones.

¡A trotar!

El salto de trote, alternando ambas piernas, es bastante conocido. Además de ser un excelente “quema grasa”, es bastante sencillo y notarás la intensidad del trabajo. Si quieres aumentar la dificultad, intenta alzar al máximo la rodilla de la pierna con la que realizas el salto. Si lo haces de forma habitual, notarás cómo mejora tu resistencia.

Salto cruzado

Alterna el salto básico, con el cruzado. Se trata de cruzar los antebrazos formando un pequeño espacio por el que deberás colarte para saltar sin tropezar con la cuerda. Aunque es un poco más complejo, solo requiere práctica. Puedes realizar tres saltos básicos y uno cruzado.

Giro de caderas

Es muy sencillo pero muy eficaz para la zona abdominal. Debes realizar el salto básico, girando las caderas a izquierda y derecha, de forma alterna, en cada salto. Practícalo y aumenta la velocidad del salto. Cuando ya lo domines te encantará ver la agilidad con la que los ejecutas.

De lado a lado

Son saltos básicos, pero en lugar de terminar los saltos en el mismo punto, cambia a un lado y al otro. Establece dos puntos imaginarios en el suelo para terminar el salto, que te obliguen a trasladarte.

Saltos dobles

¡Todo un clásico! La cuerda debe pasar dos veces bajo tus pies. El truco está, sobre todo, en el juego de la muñeca. No te desanimes si no te sale a la primera. Los saltos dobles requieren de mucha práctica, pero, una vez que te salgan, ya los habrás dominado.

Salto con tijera

Haz unos cuantos saltos básicos, y cuando te sientas preparado empieza a caer adelantando una de las piernas. Debes adelantar la pierna izquierda y la derecha, de forma alterna.

Con una pierna

Parece sencillo, pero tiene su dificultad. Haz unos cuantos saltos cayendo sobre un pie, y luego cambia de lado.

Coreografías de saltos

Estos son solo algunos de los muchos tipos de saltos con comba que existen. Resulta un ejercicio muy intenso también a nivel de motivación. Conforme vayas adquiriendo el estilo y la técnica del salto, irás sintiéndote más entusiasmado con la idea de aprender nuevas variaciones.

Una vez que ya domines unos cuantos tipos de salto, fusiónalos. Por ejemplo, puedes mezclar el “salto con una pierna”, con el “de lado a lado”; o combinarlos todos en una coreografía de alta intensidad y repetirla tantas veces como quieras.

Si quieres saber con más profundidad los beneficios que te aporta saltar a la comba, puedes pinchar en el siguiente enlace:  https://lifestyle.fit/entrenamiento/fitness/beneficios-comba