No saber diferenciar entre las agujetas y una lesión mayor podría resultar un problema para el músculo en cuestión. Aunque parece obvio, hay ocasiones en las que saber diferenciarlos se complica, especialmente en principiantes. Hoy te damos algunas pautas para que puedas tener en cuenta y tomar medidas lo antes posible.

En este post te vamos a hablar de algunas señales básicas en las que podría residir la diferencia entre agujetas o lesión. No obstante, si tienes dudas, debes acudir a un profesional que pueda determinar tu situación. Un fisioterapeuta podrá darte un diagnóstico, con total certeza, que te permitirá dar los pasos necesarios hasta eliminar la dolencia.

¿Cómo diferenciar las agujetas de una lesión mayor?

Lo primero que debes tener en cuenta es relacionar la molestia que sientes con el ejercicio previo realizado. Las agujetas pueden aparecer cuando llevamos tiempo sin practicar ejercicio, o le damos caña a un músculo nuevo o con una intensidad superior a la habitual. Éstas aparecen posteriormente al ejercicio, no son instantáneas pudiendo ser notorias al día siguiente de la práctica. Generalmente, una lesión aparece durante la práctica. Sentimos una molestia intensa al realizar un movimiento o esfuerzo específico. Ésta sería la primera clave para saber de qué se trata.

Las agujetas suelen estar presentes durante todo el día cada vez que nos movemos. Sin embargo, a la hora de entrenar de nuevo, se suavizan permitiéndonos continuar con nuestra rutina sin problemas. Las agujetas no resultan un inconveniente para retomar el ejercicio, sin embargo, nos acordamos de ellas durante todo el día, cada vez que subimos escaleras, bajamos o queremos coger algo pesado. Las molestias de las lesiones, por el contrario, se suelen intensificar si pretendemos entrenar de nuevo, impidiéndonos en muchos casos llevar a cabo nuestro ejercicio con normalidad. Por el contrario, el resto del día, si no forzamos la zona, puede matizarse e incluso desaparecer.

Las agujetas, por norma general, no nos impiden continuar con nuestra vida y rutina deportiva, aunque debes saber que en muchas ocasiones resultan muy intensas. Una lesión mayor, se manifiesta con más intensidad cuando queremos continuar con el ejercicio. En este caso es fundamental parar, acudir a un profesional que nos oriente y dejar que el músculo se recupere.

Conclusión para diferenciar las agujetas de las lesiones

  1. Sé consciente de que si eres principiante o has trabajado a una mayor intensidad un músculo determinado, es normal la aparición de agujetas.
  2. Piensa en el origen de la dolencia. Localiza si ha sido posterior a la práctica o durante la misma.
  3. Averigua si dicha dolencia te permite continuar con el entrenamiento con normalidad o si, por el contrario, se intensifica al ponerte en marcha.
  4. Ante cualquier duda, visita a un profesional que evalúe tu caso, no te arriesgues.