Hace unos días me animé a probar Ballet Fit, aprovechando la gira de Master Class que está realizando Yasmina Kerr por España. Me encantan los retos y probar estilos diferentes al mío, por lo que vi una perfecta oportunidad para eliminar clichés de mi mente. Y, sin duda, lo hice.
Tenía una imagen preconcebida de lo que es el Ballet, al igual que también me pasó con el Yoga y el Pilates en su momento. Ni es solo una actividad para mujeres, ni es un «paseo». En Ballet Fit sudas, y entrenas durante una hora de manera intensa.

Hoy te cuento mi experiencia, tanto los beneficios que puedes obtener con su práctica, como los inconvenientes a los que te expones.

¿Por qué recomendaría Ballet Fit?

Existen varios motivos que me hacen pensar que esta disciplina, que une Ballet con ejercicios fitness, es una genial idea para ponerte en forma. Para que te hagas una pequeña idea de lo que te vas a encontrar, podría definírtelo como una clase de GAP con movimientos de Ballet.

Se trabaja el conocimiento del cuerpo completamente, en el que no se buscan posturas de fitness, sino alargamiento de los músculos. Estás bailando Ballet, por lo que tienes que hacerlo todo bonito visualmente. He comprendido en primera persona cómo es el trabajo de un bailarín y lo difícil que es lograr cierta estabilidad y aperturas de muchos músculos. No tengas dudas de que vas a despertar tus aductores, dorsales y cuádriceps.

Me parece una actividad completa, en la que puedes ganar flexibilidad, agilidad y estabilidad del core; pero difícilmente podrás aguantar una clase completa si no dedicas otros días al entrenamiento de fuerza. Se requieren varias capacidades a la vez, por lo que es posible que no «disfrutes» del Ballet Fit hasta pasadas varias clases. Todos los comienzos son duros, pero eso no debe crearte rechazo. Aprovecha que vas a conocer tus debilidades para así fortalecerlas y mejorar.

¿Cuáles son los inconvenientes?

Sin duda alguna: no es una clase colectiva destinada a cualquier público.

Me considero una persona que tiene una buena condición física, entreno 5-6 días a la semana y me gustan los retos. Pero hasta a mi me pareció una clase intensa. La realización de numerosas técnicas de ballet puede hacer que adoptes posturas erróneas y acabes lesionándote, si no conoces previamente los movimientos. De hecho, el mayor inconveniente que veo es el alto riesgo a lesiones. No solamente se trata de un ejercicio que requiere flexibilidad y estabilidad, es necesario ser consciente de (y conocer) tu cuerpo perfectamente.

Las correcciones generales de pelvis retraída, abdomen fuerte y torso erguido son eso: generales. En la Master Class a la que asistí, había personas de todas las edades y todos los niveles físicos. Una señora de 60 años, difícilmente va a ser consciente de lograr una apertura mayor de los brazos, sin retraer las escápulas. Y, en el mejor de los casos, podrá seguir la clase, pero adoptando malas posturas.
Sé que el mayor defecto de las clases colectivas es la falta de dedicación personalizada a los usuarios, pero Ballet Fit me parece que requiere de ello expresamente. Así que no dudes en pedir ayuda a los monitores.

Ya os digo, una mala postura puede dañar tu columna vertebral, los músculos y cualquier tendón.