A todos nos suena la imagen de una chica bailando sensualmente en una barra americana, ¿verdad? Lo que nunca te habías planteado son las horas de entrenamiento que esas chicas se han pegado para poder hacer virguerías en un tubo. Muchos gimnasios han decidido implementar clases de Pole Dance y cada vez son más las mujeres y hombres que se animan a probarlo.

Te vamos a contar qué es el Pole Dance, cómo surge y qué beneficios aporta en nuestro cuerpo. Quién sabe, a lo mejor es el pequeño empujón que te falta para apuntarte.

Origen del Pole Dance

Este baile empezó a cobrar gran popularidad a mediados de la década de los 80, aunque se piensa que en realidad comenzó a practicarse durante la Gran Depresión en Canadá. Como es de imaginar, la disciplina en los ochenta era muy diferente a la que conocemos hoy en día; además del trabajo de suelo y los giros alrededor de la barra, también se hacían movimientos con diversas figuras y posiciones.
En la década de los cincuenta se modificó ligeramente debido a las influencias del burlesque.

Sin embargo, hay quienes piensan que el verdadero inicio del Pole Dance viene de los diferentes espectáculos y acrobacias que se realizan en los circos. De ahí que muchas posturas del circo chino nos recuerden a algunas del baile en barra.

¿En qué consiste exactamente?

Aunque sus inicios lo hayan llevado a tener mala fama durante años (se relacionaba directamente con los clubs de alterne), en la actualidad empieza a estar muy bien valorado y es una disciplina más de deporte. Incluso, hay clubes de Pole Dance que están pidiendo que se convierta en deporte olímpico.

Tanto es así, que el Pole Dance cuenta con una federación internacional conocida como la IPSF (International Pole Sport Federation) y la WPDF (World Pole Dance Federation). Estas federaciones regulan las competencias deportivas que se realizan en distintos países y luchan por los derechos de este deporte, que aún no está considerado como tal a ojos de muchos.

Pese a que parece un baile sencillo, necesitarás tener un alto control de tu mente y de tu cuerpo. Realizar bailes aguantando tu peso en la barra y sobre una extremidad de tu cuerpo no será fácil, pero la práctica hará que cojas fuerza para ello. No es necesario tener un cuerpo 10 o estar en forma para empezar a practicarlo, todo el mundo puede.

Es aconsejable ir con poca ropa (shorts y top deportivo) para poder agarrarnos bien con nuestra piel. Por supuesto, no te eches cremas o aceites antes de entrenar, así evitaremos que resbales en la barra.
Las primeras semanas, tu piel se verá amoratada por el contacto, pero poco a poco se irá acostumbrando y siendo más resistente. No te asustes porque es totalmente normal.

Si estás acudiendo a algún centro especializado te comentarán que debes calentar antes y estirar después. Es un deporte más y tienes que preparar tus músculos para no sufrir lesiones. Aquí es altamente probable que sufras algún desgarre de fibras, así que ándate con cuidado.

Beneficios que nos aporta

Son muchos las virtudes que encontramos en esta disciplina, comenzando por las calorías que se gastan en una sesión. Pueden ir aproximadamente de 400 a 600 calorías, dependerá de la intensidad, pero está considerado un deporte de alto rendimiento.

Tu abdomen, espalda, brazos y piernas desarrollarán la fuerza, tonificación y conseguirás una mayor flexibilidad. Es posible que entrenar en el gimnasio te resulte aburrido, por lo que hacer Pole Dance te evadirá mentalmente y no tendrás que estar pendiente de trabajar con más peso que el tuyo propio.

Otros beneficios que podemos encontrar son:

  • Aumento de la capacidad pulmonar, sanguínea y cardiovascular.
  • Te ayudará a bajar de peso de forma sencilla y divertida. No te darás ni cuenta de que has estado 1 hora y media entrenando.
  • Mediante el sudor, eliminarás toxinas.
  • Te mejorará la autoestima y te liberará endorfinas. Esto reducirá el nivel de estrés o depresión.
  • Te convertirá en alguien más creativo. Cuando empieces a tener dominio de movimientos, te gustará hacer tus propias coreografías y grabarte para enseñárselo a tus amigos.
  • Puedes llegar a conseguir la misma flexibilidad que entrenando yoga o ballet. De hecho, muchas deportistas de estas disciplinas se acaban uniendo al Pole Dance.