Es posible que las únicas series que conozcas son las que ofrece el catálogo de Netflix, y en ese caso tenemos un grave problema. Entrenar corriendo 30 minutos está muy bien, pero no debería ser el único tipo de rutina que hagamos todos los días. Nuestro cuerpo se acostumbra, no avanzas en objetivos y tampoco tienes un cuerpo en buena condición física. Haces ejercicio, sí, pero no de la forma más adecuada.

El running es un deporte que requiere de diferentes técnicas para mejorar tus tiempos o marcas de distancias. Para ello, las series son fundamentales, aunque las odies o piensen que son solo para atletas profesionales.

¿Por qué son fundamentales para el running?

Basándonos en correr, las series no son una pérdida de tiempo y no conseguirás lo mismo que si tan solo te dedicas a correr en carrera continua. Sí, cuando eres un principiante corredor, notarás cambios brutales con tan solo hacer entrenamientos de carrera prolongada. La cuestión es que cuando logres aguantar 40 minutos seguidos, ¿no crees que te estancarás? De hecho, tu cuerpo empezará a sobrecargarse y a facilitar la aparición de lesiones.

Meterle a tu cuerpo cambios en la rutina le vendrán genial para ganar fuerza y resistencia.

¿En qué consisten?

Las series son juegos de ritmos o repeticiones de distancias a máxima intensidad. Nuestro cuerpo verá aumentada su capacidad de esfuerzo, mejorará su capacidad pulmonar, su resistencia y tolerará mejor los niveles de ácido láctico. De esta forma estaremos ayudando a nuestro organismo a que responda ante diferentes situaciones. En las carreras puedes vivir todo tipo de situaciones, por lo que es mejor estar preparado.

Las series de medias o largas distancias y los cambios de ritmo permiten usar la resistencia orgánica junto con la muscular. Como estarás demandando mayor cantidad de oxigeno, ayudaremos a tener un corazón fuerte y mejoraremos nuestra circulación sanguínea.

Asimismo, entrenar series te ayudará a no caer en la monotonía de la rutina y a mantenerte motivado.