Es muy habitual ver en redes sociales fotos con el mensaje No Pain No Gain, influyendo indirectamente en la mente de los deportistas amateurs y principiantes. Lógicamente, para notar resultados tenemos que ser constantes y esforzarnos lo suficiente, pero eso no implica que tengas que sufrir. Cuando nos referimos a “sufrir”, estamos hablando de entrenar con dolores o forzar hasta lesionarnos.

Como es lógico, si quieres ver resultados, tendrás que realizar entrenamientos diseñados para un objetivo. De poco te servirá subirte a la elíptica y hacer 20 minutos a una baja velocidad o sin resistencia. Entrenar no es ir de paseo, así que tendrás que añadirle intensidad a aquellas rutinas diarias para lograr resultados.

“Si no duele es que no te has ejercitado suficiente”

Seguro que tú también lo has oído alguna vez en el gimnasio. O has escuchado las batallitas de aquellos que de tanto entrenar han acabado desmayados, ¿cierto? Nada debería hacerte pensar que ese camino es el adecuado. Hacer deporte no implica que tu cuerpo llegue al límite y sea incapaz de responder.

Si quieres resultados, date tiempo, progresa gradualmente y no tires la toalla. Tienes que ser consciente y saber que aunque hoy hagas 300 abdominales, mañana no vas a tener un abdomen de piedra por arte de magia. Es muy posible que lo que tengas sea unas agujetas que te impidan dar el 100% en tu entrenamiento al día siguiente.

¿Sin sufrimiento no hay resultados?

¿Quién fue el ilustrado que dijo esta frase? A lo mejor la primera semana dándote caña y sufriendo te mantienes motivado, pero con el tiempo, el factor psicológico te hará decaer en esta lucha (innecesaria). Ni tienes que lesionarte, ni sobrecargar tus músculos, ni hacerte heridas para demostrar lo buen deportista que eres.

Es importante que sepas diferenciar el dolor de la molestia. La molestia debe ser mucho más habitual en los entrenamientos, ya que es un síntoma de que tus músculos responden favorablemente a los nuevos estímulos. En cambio, el dolor no tiene que aparecer nunca.
Por ejemplo, en los estiramientos para ganar flexibilidad, es bueno crear una tensión que “moleste”, pero no llegar al dolor.

Más no es mejor

Marcarte un objetivo está bien, pero no tienes que obsesionarte con hacer mucho todos los días. No vas a llegar antes a tu meta de esta forma, pero sí tendrás más riesgo a lesionarte. El descanso es fundamental junto a la alimentación. 
Un entrenamiento eficiente no tiene por qué durar varias horas ni ser muy duro, se trata de aprovechar el tiempo y provocar a tu cuerpo los estímulos suficientes para avanzar.