La movilidad del cuerpo humano es uno de los factores que tenemos que tener muy en cuenta a la hora de realizar nuestros entrenamientos.

Frecuentemente se observa en el gimnasio a personas realizando ejercicios con una mala técnica, promoviendo posturas de su cuerpo que podrían generar posteriores lesiones. Esto, muchas veces, es debido a una incorrecta movilidad del cuerpo humano, que nos impide ejecutar correctamente el ejercicio en el rango de movimiento exigido.

Entendiendo la movilidad

La movilidad es la combinación de muchos factores, como pueden ser la elasticidad muscular, flexibilidad de tejidos blandos, mecánica de las articulaciones, factores neuronales, factores propioceptivos, etc.

Cuando realizamos rutinas de movilidad, lo que buscamos es permitir que nuestras extremidades, músculos, ligamentos, articulaciones y otros elementos involucrados en un ejercicio, se desentumezcan, vayan adquiriendo calor, circulando sangre. Esto nos permitirá conseguir un rango de movimiento optimo en el ejercicio.

Además, con una correcta rutina de movilización, conseguiremos una elongación de la fascia muscular (especie de envoltorio de tejido conectivo que rodea a los músculos). Esto causará que se consiga una mejor amplitud de movimiento y elasticidad muscular.

Movilidad y entrenamiento

En un plan de entrenamiento en el gimnasio, hay gran cantidad de ejercicios en los que la movilidad juega un papel fundamental.

Algunos ejemplos podrían ser la posición de sentadilla profunda, en la cual, sin una correcta movilidad de cadera, así como de tobillo, no se podrá realizar el ejercicio en una postura adecuada. Otro ejemplo sería el ejercicio de press militar, en el cual, si no tenemos una correcta movilidad de hombro, involucraremos la zona lumbar para compensar.

Además, sin una correcta movilidad, la fuerza que se puede aplicar en un determinado movimiento se ve limitada.

¿Aconsejable u obligatoria?

Dependiendo del tipo de deporte que realicemos será más o menos importante una correcta movilización, invirtiendo más o menos tiempo en esta, según su importancia. Sin embargo, independientemente del deporte que realicemos, deberíamos invertir un mínimo de tiempo en la movilización.

¿Cómo realizar una correcta rutina de movilidad?

La movilización se puede dividir en tres partes:

  • Para el tejido blando.
  • Movilidad articular.
  • Estiramientos.

En el caso del tejido blando, se utilizará la técnica de liberación miofascial. Esta tecnica es un tipo de masaje utilizando herramientas como pueden ser el foam roller o pelotas de lacrosse.

Para la movilidad articular, el objetivo será incrementar la extensión de la capsula articular. Este termino de capsula articular se refiere a la estructura que envuelve la articulación.

Respecto a los estiramientos, se utilizarán estiramientos neuronales propioceptivos. Estos estiramientos ayudaran al sistema neuronal a reestablecer una longitud correcta de los músculos. Para esto, nos situaremos en una posición de restricción (sentadilla profunda, por ejemplo) y realizaremos una contracción isométrica aguantando 5-10 segundos.