En la actualidad, existe una gran oferta de actividades colectivas en los gimnasios. Este hecho es excelente para poder probar hasta dar con aquello que más nos satisface. Una de las clases con más participación en la mayoría de centros, es la clase de Spinning. Si sueles acudir a dicha práctica, tal vez conozcas las molestias habituales tras una clase de ciclo. ¿Te ocurre?

Son muchas las personas que acuden a diario a clase de spinning. Aunque lo ideal sería que el instructor/a pudiese corregir uno a uno los errores más evidentes, lo cierto es que se trata de una disciplina bastante independiente. Si te sientes bien para seguir el ritmo marcado, lo sigues; si te sientes demasiado fatigado, vas a tu ritmo. Y así, cada uno hace lo que puede y, más tarde, vienen las molestias.

Éstas suelen ser siempre las mismas y se manifiestan, especialmente, en principiantes. La razón es la falta de conciencia corporal. Cuando una persona acostumbrada al deporte nota una dolencia o malestar, es más fácil que lo pueda identificar y solucionar, con respecto a lo más nuevos. No obstante, es más habitual de lo que puedes llegar a pensar. Por ello, si te sientes identificado, no creas que solo te ocurre a ti.

Molestias frecuentes durante o tras una clase de spinning

Por lo general, las molestias que algunas personas sienten, son fruto de una mala postura o ejecución a la hora de realizar la práctica. Las más habituales son:

  • Dolor en las manos: esto ocurre generalmente cuando ejercemos una presión excesiva sobre el manillar. Recuerda que éste es un punto de apoyo para ayudarte en la ejecución de la práctica. No debes apretar con todas tus fuerzas cuando sientes que no puedes más, todo lo contrario. Presta atención a tu respiración y dirige la energía hacia tus piernas.
  • Molestias en los pies: Los pies son un punto de apoyo muy importante cuando pedaleamos, especialmente cuando lo hacemos de pie. Es fundamental que utilices unas zapatillas adecuadas para la actividad, de una talla correcta que permita al pie respirar y trabajar sin más esfuerzo del que debería.
  • Dolor de rodillas: aunque el ciclo indoor no es un ejercicio de impacto, como puede ser el running, también es habitual que la articulación de la rodilla se vea afectada. Si te ocurre, presta atención a regular de una forma adecuada el sillín. Tus molestias podrían estar derivadas de una mala regulación de la altura. Si no puede determinarla por ti mismo, pide ayuda.