Aunque cada vez existe más conocimiento e información sobre el mundo del fitness, hay quienes siguen creyendo algunos mitos y mentiras que pueden afectar a la rutina de entrenamiento.

¿Piensas que si te duele todo el cuerpo al terminares porque has entrenado bien? ¿O que cuanto más sudes, mejor has entrenado? En caso de estar respondiendo afirmativamente, te recomiendo que continúes leyendo para desmitificar todas estas mentiras del fitness.

Cuanto más sudes, mejor has entrenado

El sudor no tiene por qué ser proporcional a la intensidad del entrenamiento. Tanto la temperatura como la humedad del ambiente influyen en tu sudoración, además de la transpiración de tu ropa y la frecuencia cardíaca. Te habrás dado cuenta que hay personas que sudan muchísimo aunque haya compañeros descentralizando la misma rutina de entrenamiento y no suden tanto.

De hecho, en invierno entrenarás a una intensidad igual que en verano y no sudarás de la misma manera.

Cuanto más entrenas, más rápido tienes resultados

Es un completo error no dejar que tu cuerpo descanse y se recupere de los entrenamientos. No por más entrenar vas a conseguir resultados antes. Pecarás de sobreentrenar tus músculos y podrás producir daños y lesiones.

Además, el sobreentrenamiento también reduce su rendimiento y puede generar un mal descanso nocturno. Preocúpate de introducir los descansos necesarios conforme a tu nivel de entreno para obtener el resultado que deseas.

Yoga solo sirve para desintoxicar los órganos

Espero que no sea de los que se cree esa mentira del fitness. Practicar yoga aporta flexibilidad, fortaleza, beneficios mentales y alivio muscular. No tiene ningún poder desintoxicante del cuerpo, de eso se encargan los riñones y el hígado.

Hay que perder peso para empezar a entrenar

Estoy segura de que alguna vez has escuchado decir a alguien que necesita perder peso antes de ponerse a entrenar. Sin duda, es la excusa más penosa que puedes creer, ya que tan solo estás evadiendo realizar ejercicio físico y ser activo.

La actividad física no solamente sirve para bajar de peso, sino que tiene numerosos beneficios que tu cuerpo necesita para sentirse saludable. Evidentemente, si buscas cambiar tu físico, necesitarás realizar una rutina de deporte y establecer un plan de alimentación saludable.

Tienes vía libre para comer lo que quieras después de entrenar

Existe una gran confusión con las calorías que quemamos en el ejercicio y las que ingerimos con la alimentación. Un error absoluto es pensar que con matarnos en el gimnasio podemos hartarnos de comer sin remordimientos.

Si buscas perder peso, será necesario que exista un déficit calórico. Además, algunos deportistas confunden la fase de volumen con comer cualquier tipo de alimento ultraprocesado.

Tienes que sentir dolor después de hacer ejercicio

¿Has escuchado eso de que si tienes agujetas es porque has entrenado bien? Pues no necesariamente deberías sentir dolor muscular al terminar tu entrenamiento. De hecho, podría deberse a que hay algo que estás realizando mal.

El dolor muscular puede ser causado por un mal calentamiento, sobreentrenamiento, lesión, una mala hidratación o un enfriamiento inadecuado.