Muchas de las personas que se inician en el gimnasio tiene como objetivo aumentar su masa muscular. De hecho, tarde o temprano suele ser la meta más común de los usuarios. En ese momento empiezan a surgir muchas preguntas y dudas sobre el entrenamiento, los descansos, la rutina de ejercicios y el número de sesiones que se deben realizar a la semana.

Hay varios tipos de hipertrofia y dependiendo de ciertos factores puedes estimular el músculo de forma diferente. Te contamos cómo se consigue que el músculo crezca el diámetro o en longitud.

Existen dos tipos de hipertrofia: la sarcomerica y la sarcoplasmatica. Conforme realizamos entrenamientos de fuerza y la adecuada recuperación, nuestros músculos aumentan su masa.
La diferencia entre los dos tipos de hipertrofia es que en una se provoca un mayor aumento del número de fibras, mientras que en la otra cambiar tamaño muscular por el aumento del tamaño de las fibras. Aún así, aunque sean hipertrofias diferentes, una no puede darse sin la otra.

¿Cómo sucede la hipertrofia?

Para que el músculo crezca y aumente su tamaño es necesario que ocurra un estímulo que le provoque una tensión mecánica. Este estímulo hace que las fibras musculares cambien de tamaño, pero también existe otra forma para crear la hipertrofia.
Ya que se está aplicando un estrés de manera indirecta, aumenta el número de microfibras y, por ende, aumenta el tamaño del músculo.

Existen tres factores que determinan cómo se produce la hipertrofia del músculo.

Velocidad de la repetición

Por supuesto, la velocidad de la repetición de los ejercicios con cierta resistencia influye en la fiesta que producimos en los músculos.

Cuando realizamos ejercicio rápida, la tensión mecánica se reduce en los músculos principales. Así que lo ideal es realizar repeticiones lentas si buscamos aumentar el tamaño transversal del músculo. De seguir haciéndolo rápido, aumentaremos el tamaño de los fascículos musculares.

Rango de movimiento

Este factor no suelen tenerlo en cuenta muchas personas. Es importantísimo realizar el entrenamiento de fuerza con amplios rangos de movimiento para así aumentar la tensión mecánica. De esta forma aumentamos también la fuerza pasiva, ya que hay ciertas fibras que se estiran cuando el movimiento llega a un punto determinado.

Cuando el rango de movimiento es amplio, la hipertrofia provoca que los tejidos aumentan su tamaño, algo que no sucederá si el movimiento es más corto.

Forma de contracción

En alguna ocasión te hemos comentado la importancia de incluir movimientos excéntricos en tu rutina de entrenamiento. Estos ejercicio provoca que aumente el tamaño de los fascículos musculares, a diferencia de los movimientos concéntricos que solo producen un aumento transversal del músculo.
Lo ideal es combinar los dos tipos de entrenamiento para buscar la mayor variedad de estímulos en los músculos.