Es bastante fácil sorprenderse en el gimnasio, sobre todo cuando tiendes a entrenar solo y no tienes a un entrenador que te vaya guiando. Para saber si realmente vas a hacer ejercicio o a entrenar, creo que deberías hacerte una pregunta clave: ¿estás mejorando o solo estás yendo a sudar?

Lo primero que debes saber es que los tests, el entrenamiento y ejercicio físico no son lo mismo, aunque a veces parezcan muy similares.

  • Realizar un test es importante para conocer tu capacidad. Los entrenadores realizan un plan de entrenamiento en función de los resultados obtenidos en las pruebas en la fuerza, la condición física o ambos.
  • La capacidad es algo específico, determinado y basado en un resultado. En cambio, el entrenamiento no lo es cuando no hay tests o progresión. Pero sí se planifica conforme al nivel de intensidad y el sistema de energía. Puedes buscar mejorar una aptitud física básica, la estética o simplemente divertirte.
  • El ejercicio físico podríamos determinarlo cuando te paseas por el gimnasio buscando inspiración, realizando ejercicios al azar o haciendo lo que te apetece ese día como excusa para sudar o despejarte.

Con este artículo no quiero generar juicios sobre el ejercicio, todo tiene su tiempo y lugar y no tiene nada de malo; al igual que tampoco hay nada de malo con entrenar de manera no específica. De hecho, la mayoría de nuestros planes de entrenamiento no son específicos y los únicos resultados deseados son la aptitud general y el aumento de la capacidad de trabajo y de la competencia técnica.

Es lógico que recomiende un plan de entrenamiento básico a cualquier persona, ya que estos resultados son increíblemente beneficiosos todos. En cambio, si, por ejemplo, tu objetivo principal es correr 2 kilómetros en 7 minutos, tu entrenamiento general no será la manera más óptima de lograr ese objetivo. Esto no quiere decir que no puedas conseguir correr a ese tiempo si entrenas duro todos los días que vayas al gimnasio.
Lo que quiero que entiendas es que ese enfoque no es óptimo y podría ser una gran pérdida de tiempo y de energía si tu objetivo es realmente muy específico. Trabaja de manera inteligente y no a lo bestia.

¿Cómo manejar la fatiga en el entrenamiento?

Creo que es importante recordar cambiar tu enfoque en el gimnasio y mantenerte fresco. Una manera sencilla de evitar el cansancio del entrenamiento (sé que muchos de nosotros terminamos entrando al gimnasio y lanzándonos por una rutina básica para sudar) es concentrarnos cada cierto tiempo en tipos de energía específicos.

No podemos permanecer de forma óptima en una fase de resistencia todo el año. O te acabas quemando o entras en una espiral de fatiga. Al igual puede ocurrir en una fase de hipertrofia, fuerza, potencia o resistencia. Tarde o temprano llegarás al punto en el que tu rendimiento decrezca.
Es muy importante programar las semanas de carga en tu propio entrenamiento para evitar lesiones o fatiga en el entrenamiento; pero si sientes que no estás haciendo el esfuerzo necesario como para mejorar realmente, entonces es probable que sea el momento de tomarte unos días de descanso o cambiar el enfoque.

Si se trata de un deportista con una preparación física general, con cambiar los sistemas de energía (de fuerza a potencia o de potencia) se podrían notar cambios relevantes.
Un deportista que compite en un deporte específico debe mantener un enfoque de entrenamiento similar (hipertrofia, fuerza, potencia, resistencia o cualquier tipo de energía que sea relevante para ese deporte en particular) para mantenerse alerta y evitar el agotamiento.
Por ejemplo, un levantador de peso que compite en sentadilla, peso muerto y press de banca puede beneficiarse de una fase de hipertrofia fuera de temporada con alguna variación en los ejercicios. Así se asegura el uso excesivo de algunos músculos, reduce el riesgo de lesión y el agotamiento.