Si pasas algún tiempo en la sala de musculación de tu gimnasio, puedes encontrarte con personas que hacen peso muerto o sentadillas en calcetines. Es habitual que no te dejen descalzarte por motivos de higiene, pero hay quien aprovecha los despistes de los monitores para hacer la rutina de ejercicios sin zapatillas.

Levantar pesas descalzo o con calcetines tiene algunos detractores por tener el potencial de provocar lesiones, pero si lo haces correctamente, entrenar sin zapatillas podría ser el truco que necesitaa para aumentar la fuerza sin ningún riesgo adicional.

Beneficios de entrenar en calcetines

Aunque es evidente que las zapatillas nos protegen de cualquier suciedad en el suelo del gimnasio, el uso habitual del calzado puede influir en la estructura del pie y alterar la posición y la mecánica del pie potencialmente, según una revisión de Gait & Posture. Además de combatir ese efecto, hay varios beneficios clave para quitarse los zapatos en el gimnasio:

Aumenta la fuerza del pie

A pesar de que usas los pies para realizar cada ejercicio, los músculos del pie no obtienen tanto beneficio de fortalecimiento como el resto del cuerpo si usas zapatillas.

Tu pie está compuesto por 20 músculos que ayudan a mantenerte de pie, caminar y realizar otros movimientos. Muchas veces, usar una zapatilla disminuirá la actividad de estos músculos y no aportará otra ventaja que no sea la absorción de impacto, que es importante para algunas actividades.

Optar por ir sin zapatillas y levantar pesas con calcetines para ayudar a aumentar la actividad muscular en los pies.

Mejoras el equilibrio

Teniendo en cuenta que el entrenamiento descalzo puede mejorar la fuerza muscular del pie, a su vez, también puede afectar positivamente a tu equilibrio. Eso es especialmente importante para las personas mayores que a menudo tienen un mayor riesgo de lesiones relacionadas con caídas.

Los niños son un gran ejemplo de esto. Verás que realizan actividades físicas diarias descalzos y tienden a tener un mejor equilibrio general que las personas que usan zapatos; de hecho, así lo publicó un estudio el año pasado.

Levantarás más fuerte

Levantar pesas con calcetines o con los pies descalzos puede ayudar a sentirte más conectado con la tierra, lo que te permite involucrar más músculos. Esto puede ser especialmente útil en ejercicios compuestos como peso muerto o sentadillas, donde el peso que estás cargando es generalmente más pesado.

El mayor nivel de compromiso muscular puede mejorar la calidad de tus movimientos y levantamientos. El cerebro obtiene una mejor respuesta sensorial del suelo a través de tu pie.

Entonces, ¿es seguro para entrenar descalzo?

Aunque el entrenamiento con los pies descalzos puede ayudar a aumentar tu fuerza y ​​la conexión entre la mente y el cuerpo, hay algunas personas que pueden querer evitar el ejercicio en calcetines.

Las personas con baja densidad mineral ósea (aquellas con osteopenia u osteoporosis) es mejor que se calcen las zapatillas mientras hacen ejercicio. Y, por supuesto, cualquier persona con una reciente fractura en sus extremidades inferiores también debe tener especial cuidado.

No olvides considerar qué tipo de ejercicio estás haciendo antes de deshacerte completamente de tus zapatillas. Si tu entrenamiento consiste en ejercicios pliométricos, especialmente en una superficie dura, querrás seguir llevando cierta amortiguación y protección.
De igual manera, ten cuidado si haces ejercicio con frecuencia al aire libre. Lo último que querrás es clavarte un trozo de vidrio o plástico. O si está entrenando en suelos de madera, también puede que quieras quitarte los calcetines para evitar resbalones.

¿Puedo empezar ya a entrenar sin zapatillas?

Antes de realizar tu primera sesión de entrenamiento descalzo, es importante aprender y tomar algunas precauciones. Aunque hay algunos beneficios evidentes en el levantamiento de pesas con solo calcetines, no es una buena idea dejar tu calzado en el olvido. Te recomiendo empezar lentamente para evitar posibles lesiones. La transición al entrenamiento descalzo necesita más del tiempo que pasas descalzo, por lo que tendrás que tomarte tu tiempo para conocer cuánto eres capaz de levantar y cómo te mueves.

Comienza dedicando cinco minutos de tu sesión de entrenamiento al entrenamiento descalzo. Después, añade cinco minutos extra a cada sesión de entrenamiento cada semana hasta que toda tu rutina de fuerza la hagas descalzo.

Aunque esto puede parecer un proceso largo (sobre todo si tus sesiones de entrenamiento son largas), sé paciente.