Seguro que has oído “electroestimulación” aplicado al campo de la fisioterapia o de la belleza, ¿pero y en el deporte? Son muchos los que no terminan de fiarse de esta técnica como modo de entrenamiento y nosotros vamos a resolver tus dudas a continuación.

¿En qué consiste la electroestimulación?

Este tipo de estimulación se ayuda de la electricidad para que nuestras fibras musculares se contraigan de forma involuntaria. No necesitaremos realizar ningún movimiento extra si estamos bajo la electroestimulación. Esta técnica se suele usar para personas que no pueden moverse o tienen algún tipo de lesión grave y necesitan que sus músculos continúen activos.

En el caso se aplicarlo al deporte, sí tendremos que realizar movimientos mientras nos llegan estímulos eléctricos a nuestras fibras musculares. Por eso, antes de empezar con la sesión, nos dan un traje (similar al neopreno) y compuesto por electrodos, que suelen cubrir los bíceps, cuádriceps y torso.
Bajo el traje, tendremos que llevar unas mallas y una camiseta de algodón para que la humedad transpire y haga de corriente a los electrodos. Como es lógico, este entrenamiento debe estar supervisado por un experto en el campo y bajo una planificación, dependiendo de los resultados que queramos obtener deberán usar una potencia más o menos fuerte.

Durante estas sesiones realizaremos varios ejercicios diferentes en un tiempo máximo de 20 minutos, tampoco es buena una sobre electroestimulación ni usar corriente en nuestro cuerpo.

Ventajas e inconvenientes

Antes de nombrar las ventajas e inconvenientes que nos podemos encontrar en su práctica, es conveniente saber que no debe ser empleado como un método de adelgazamiento rápido. La electroestimulación debe ser incorporada en nuestra rutina como un complemento a nuestros entrenamientos, nunca como un sustituto. Además, no hace falta decir que los resultados se obtendrán siempre que llevemos una buena alimentación y nos mantengamos activos.
20 minutos de sesión no es un entrenamiento mágico.

Dicho esto, pasamos a valorar cómo de efectiva es esta estimulación:

  • Ventajas. Vamos a poder trabajar un mayor número de músculos en cada sesión, con menos tiempo y sin riesgos a sufrir lesiones por sobre esfuerzo. Está constatado también que mantiene la forma física de deportistas profesionales, así frente a una lesión no perderán el trabajo realizado durante meses.
    Por otro lado, la fatiga psicológica o física de más de una hora de entrenamiento no la vamos a encontrar. En 20 minutos no dará tiempo a querer desistir o a forzar tu mente para conseguir el objetivo.
  • Inconvenientes. No es una técnica enfocada a todos los públicos. Deben abstenerse las embarazadas, los niños, las personas con problemas cardiovasculares o con marcapasos, enfermos de diabetes y epilepsia, etc…
    Las fibras “afectadas” por la estimulación son las más superficiales, por lo que las internas apenas se verán ejercitadas y no podremos hablar de un entrenamiento completo.