Nadie nace sabiendo entrenar, es por eso que muchos apuestan por apuntarse al gimnasio. ¿Quién no se fía de que en un centro deportivo sepan de actividad física? Lo cierto es que a veces nos dan consejos erróneos y que debemos saber interpretar para entrenar de forma inteligente. ¡Ojo! No nos referimos a que sean los monitores los que nos den pautas desaconsejables, muchas veces nos apoyamos en las experiencias que nos cuentas los compañeros de máquinas o clases.

Te contamos algunos consejos que no son todo lo cierto que nos quieren hacer ver.

Puedes meterte en cualquier clase, sea cual sea tu nivel

Error. No todos partimos de la misma condición física y es algo que hay que tener en cuenta antes de meternos en una hora de spinning o de bodypump. Tus monitores, naturalmente, te incitarán a que pruebes las clases con la intención de motivarte, pero es necesario que les pidas consejo para saber si tienen una forma física adecuada.

Meterte en una clase de una hora y estar medio muerto a los 20 minutos puede causar frustración y desmotivación. Además, se pueden acrecentar las apariciones de lesiones por culpa de querer darlo todo sin tener una resistencia necesaria.
Normalmente, tu monitor te dirá que puedes entrar en la clase, adaptarla a tu ritmo y pararte cuando lo necesites.

Cuanto más peso levantes, más crecerán tus músculos

Existen dos tipos de personas: las que huyen de levantar mucho peso porque creen que se van a convertir en Hulk (normalmente, las mujeres) y las que se exceden con el peso porque piensan que así evolucionarán más rápido.

Al empezar en el gimnasio, el peso que levantamos es más bien bajo, pero hacemos entre 15 y 20 repeticiones, ayudando a que nuestra masa muscular crezca rápido. Si nos iniciáramos levantando mucho peso, sería imposible realizar tantas repeticiones y, además, nos frustraríamos.
Aumentar tu volumen muscular dependerá de la intensidad a la que entrenes y de tu alimentación.

Solo hay un tipo de ejercicio base

Ya te hemos demostrado en más de una ocasión la de posibilidad infinitas que existen de realizar sentadillas, abdominales, planchas, flexiones, burpees, etc. Es cierto que todas parten de un movimiento base, pero las modificaciones lograrán que trabajes otras zonas del cuerpo y que llegues a tus objetivos de una forma más rápida.

Por ejemplo, tienes sentadillas con salto, isométricas, con pesa rusa, con zancada lateral, a una pierna, con apoyo… Cuando descubres todas las variedades que existen, las clásicas te acaban sabiendo a poco.