En los últimos tiempos, las sesiones de spinning en centros deportivos se han convertido en actividades muy frecuentadas. Poder hacer algo de cardio encima de una bicicleta aerostática junto a música y acompañado de gente, ha acabado por enganchar a muchos bien como elemento central de su entrenamiento, como para complementar una actividad o simplemente para hacer algo de ejercicio en un día de descanso. Sin embargo, ¿es beneficioso el spinning? Hacemos balance y descubrimos qué beneficios esconde esta actividad tan de moda.

¿Qué es el spinning?

Podemos considerar el spinning como una modalidad aeróbica donde a base de bicicletas estáticas y el ritmo de una música se fomenta la capacidad respiratoria y cardiovascular. Es claramente un ejercicio de cardio, muy recomendable para aquellos que quieran mantenerse en forma sin recurrir a máquinas ni levantamientos de peso.

Recomendado también en muchas ocasiones para perder peso, es un ejercicio que adaptado a las necesidades y cualidades de cada persona puede ser para todos, aunque sus inicios puedan llegar a ser duros no solo por intensidad sino también por aclimatación a las rutinas de entrenamiento.

¿Dónde nace?

El spinning no es una actividad como otras con demasiada solera. Y es que este año cumplirá 25 años. La modalidad nace en Estados Unidos, de la mano de Jonathan Goldberg (conocido mundialmente como Johny G), un ciclista profesional que comenzó a buscar alternativas para no rodar todos los días fuera de casa. Preparando una carrera de más de 3.100 millas por todo América, casi le atropellaron al entrenar de noche, y al decidir no volver a entrenar de noche, creó el spinning.

Una vez su carrera profesional comenzó a llegar a su fin, vio como una gran oportunidad ofrecer el spinning como programa comercial de entrenamiento, y desde 1992 su comercialización no ha tenido límites.

Cinco beneficios

Rutina de spinning

1. Para todos: Siempre bajo la consideración de que cada persona es un mundo, y de que las primeras sesiones nos pueda faltar algo de psicomotricidad encima de la bicicleta o de resuello para aguantar una hora, lo cierto es que es una actividad para todas las edades. De hecho, suele ser recomendado para personas de avanzada edad que no se vean con capacidad para correr. Favoreciendo la circulación sanguínea, personas con artritis o problemas de articulaciones se verán muy favorecidos por el spinning.

2. Actividad grupal: Esto para muchos es clave. Bien nosotros o alguien que tengamos en nuestro alrededor se habrá apuntado a un gimnasio con algún amigo en pack. Por ello, si uno falta, la rutina se hace pesada y aburrida y comienzan a llegar días de no ir al gimnasio. Pues bien, en el spinning no hay este problema, al ser clases con unas 15 o 20 bicicletas a la vez. Sí es cierto que al gimnasio vamos a entrenar, no a hacer relaciones sociales, pero también es verdad que una rutina grupal hacen los ejercicios menos pesados y aburridos.

3. Se pierde peso: Mucha gente se apuntará a rutinas de spinning buscando bajar masa muscular y lo cierto es que al ser un ejercicio de cardio, si nos lo tomamos en serio puede tener resultado. Se suele comentar que en una sesión de una hora aproximadamente se pueden llegar a perder hasta 500 calorías, una relación de tiempo y resultado bastante positiva.

4. Potenciamos el tren inferior: Son muchos los que consideran que la parte más dura para entrenar suelen ser las piernas y glúteos, y en muchas ocasiones encontrar sustitutivos a levantar peso es una gran alegría. Por ello, el spinning no solo será una actividad de cardio más, sino que dependiendo de la configuración de la bicicleta que uses, podrás poner una pedalada dura y realizar la hora completa, ganando fortalecimiento en una actividad más animada y menos dura. Con ello no animamos a sustituir por completo, pero sí a tenerlo en cuenta de cara a un entrenamiento de piernas.

5. Tú eres tu entrenador: Es cierto que el spinning sin un monitor indicando qué hacer y diciendo cuando levantarnos de la bicicleta y cuando no es imposible, pero al mismo tiempo tú te controlas la actividad más que en otras muchas actividades. Y es que la bicicleta estará programada de una manera, y el ritmo de pedaleo siempre lo marcarás tú. Conforme avancen las sesiones, puedes atreverte a poner la intensidad de los pedales más dura, o en un día con más carga dejarla más suave. Unos días podrás meterle más caña y hacer más kilómetros en la sesión, y otros menos. Ahí decides tú.