Al firmar un contrato con un gimnasio o un centro deportivo, estás confirmando que aceptas regirte por las normas que ellos establezcan. Pero esto no es suficiente, hay leyes de convivencia que no necesitan estar presentes en una hoja, sino que es una cuestión de educación y respeto.

¿No os ha pasado que alguien ha dejado una máquina llena de sudor? ¿O se ha puesto a “descansar” entre serie y serie mirando el teléfono? Es importante conocer nuestro entorno y no ser egoísta con el compañero que tenemos al lado. Todos pagan la misma cuota que tú, así que todos tenemos el mismo derecho.

Te contamos ciertos detalles que deberías tener en cuenta para que nunca te llamen la atención.

Ayuda si alguien lo necesita

Muchas veces vemos a principiantes que comenten errores posturales o cogen demasiado peso, coméntale que no es lo más correcto y que puede lesionarse. Los monitores de gimnasio suelen hacer este tipo de acciones, pero aveces se les escapa. Si te da vergüenza o piensas que puedes quedar de pedante, busca a un monitor para que sea él el que se lo diga.

Recoge el material y déjalo limpio

Los monitores de gimnasio no son tus criados. Recoge el material que usas para entrenar y no lo dejes desperdigado por la sala. Seguro que habrá compañeros que quieran usarlo, pero no sabrán si están ocupados.
Además, es de total educación dejarlo todo limpio. Si te apoyas en una máquina y la manchas de sudor, pásale la toalla para secarla. Con las mancuernas, el bosu, la esterilla, etc, pasa igual. A nadie le apetece tocar material sudado.

Asimismo, si trabajas con pesos grandes, intenta dejar la máquina con un peso normal cuando termines. El próximo en utilizar la máquina puede no estar igual de fuerte que tú y perderá su tiempo en regularla.

El móvil, en tu taquilla

El tiempo para entrenar es tiempo que inviertes en ti, olvida el whatsapp y las redes sociales. Tan solo te dejamos que lleves el móvil para escuchar música.
Pero, por favor, no te pongas a hablar por teléfono o a mandar audios con las anécdotas que te pasaron el fin de semana pasado. ¡No nos interesa!

¿Quieres notar resultados en tu entrenamiento? Concéntrate en ello y nada más.

No interrumpas un entrenamiento

Si ves a alguien haciendo una serie,espera a que termine para saludarlo o preguntarle una duda. No hay nada más molesto que te paren el entrenamiento. Ya no es solo por rendimiento, sino porque puede ser peligroso si está levantando mucho peso.
En caso de que quieras pedirle que te deje la máquina, sé paciente hasta que termine la serie.

En el vestuario: vístete

Es totalmente innecesario que tus compañeros te vean pasearte desnudo, tengas un buen cuerpo o no. Por respeto, vístete o ponte una toalla encima para ir a la ducha o a los baños de vapor.
Y, por supuesto, intenta no mantener una conversación con alguien si estás desnudo: no es nada cómodo para la otra persona.

Cede el paso en la fuente

¿Llevas una botella para rellenar en la fuente? Mira si alguien detrás tuya tan solo quiere dar un par de sorbos. Cediéndole el paso estarás ayudando a que no se le corte el entrenamiento del todo y no tenga que esperar a que termines de llenar la botella.