El body pump se ha colado en los gimnasios como otra de las actividades grupales con más éxito. La combinación del movimiento físico propio del aeróbic sumado al uso de pesas y mancuernas han complementado la actividad hasta el punto de conseguir obtener resistencia y tonificar músculos de igual manera. ¿Qué beneficios tiene? ¿Cómo nace? Os lo comentamos a continuación:

¿Qué es el body pump?

Yendo a una definición más o menos formal, podríamos hablar del body pump como un entrenamiento físico que combinará actividades del aeróbic con trabajo muscular gracias a ejercicios de levantamiento de pesas. Con sesiones grupales y un monitor indicando los movimientos como en una clase de aeróbic estándar, a través de canciones por grupos musculares se conseguirá bien perder masa muscular o tonificar nuestros grupos musculares.

La división por canciones hace el entrenamiento mucho más dinámico. A diferencia de un entrenamiento convencional en el que tendremos que estar atentos al reloj, las series y el cronómetro, aquí será una canción la que marcará el esfuerzo físico, acompañados por norma general de una barra con discos y pesas y un banco aeróbico.

¿Dónde nace?

Clase de body pump

El nacimiento del body pump se origina en las antípodas. Y es que es un método creado por el especialista Philip Mills en 1991. Más antiguo con ello que otras actividades como el spinning, desde su Auckland natal (Nueva Zelanda) alcanzó todo el mundo, estando inscrito a su método más de 17.500 clubes en la actualidad.

El origen en sí fue de lo más inesperado. Y es que Philip Mills desde 1980 ya pensaba en entrenamientos coreografiado con peso, sin embargo toda la maquinaria para realizarlos era muy pesada, y dejaba sin espacio para realizar un entrenamiento muy multitudinario. Todo esto cambió un buen día que Mills se encontró por casualidad una barra más reducida de longitud, con la que poder llenar más la clase y hacer una rutina grupal. Desde entonces fue todo un éxito, formando su empresa, ‘Les Mills International’, y haciendo del Body Pump un método exitoso en todo el mundo

Planning de una clase

Como ya hemos comentado, la música será la encargada de guiar un entrenamiento de body pump, definiendo cada canción el grupo muscular a trabajar. En una sesión completa de esta actividad, con una hora de duración, se trabajará pecho, espalda, triceps, biceps y hombros, junto a sesiones de sentadillas, abdominales y un entrenamiento previo y estiramientos posteriores.

En canciones entre los cuatro y seis minutos, cabrán diez en un entrenamiento, pasando desde canciones populares a clásicos del rock y canciones más actuales. A través de flexiones, elevaciones, estocadas, levantamientos de barra y sentadillas, en una hora se conseguirá ejercitar todo el cuerpo.

Para todos, con cuidado

Siempre es importante también recalcar para qué tipo de personas está destinada una actividad como el body pump. Desde sus creadores indican que es óptimo para todos, pero siempre vigilando los pesos a usar o las rutinas a llevar a cabo. Alertando eso sí que embarazadas, personas con lesiones graves o hipertensos no podrán asumir este reto, el resto podrán practicar la actividad sin límite de edad ni forma física.

Consigo, también se indica que el parecido con el aeróbic existe, pero el aprendizaje en esta ocasión es más sencillo. Sin precisar de posturas extrañas ni coreografías, la adaptación será más liviana. La rutina normal estará en torno a las 2-3 sesiones de una hora por semana, pudiéndose dividir en sesiones de menos tiempo por grupos para cubrir la semana completa.