En la actualidad se ha asentado en los gimnasios y centros deportivos prácticas aeróbicas que puedan ser capaces de sustituir el desempeño en el gimnasio propiamente dicho, añadiendo dosis de trabajo en grupo, algo de divertimiento, y artes coreográficas gracias a la música.

Con ello, muchas de ellas se valen de la herencia de las artes marciales y los deportes de contacto para darle movimiento a las clases, permitiendo una movilidad de grupos musculares muy rica y un ejercicio que permita sudar con facilidad. Como si de una kata de karate o taekwondo se tratara, estas actividades consiguen un ejercicio bastante provechoso.

Hoy nos ocupa hablar del body combat, otra actividad que ha sabido exprimir el legado de las artes marciales para ofrecer un ejercicio atractivo y tremendamente aeróbico. Vamos con ello.

Origen en las antípodas

Hay veces que cuando dos cosas se parecen, suelen ser del mismo creador. Hace no mucho hablábamos de los beneficios del body pump, y como nace a inicios de los 90 por Philip Mills y su empresa Les Mills International. Pues bien, ¿saben de dónde nace el body combat? Sí, están en lo cierto.

En esta ocasión no fue Mills el creador, sino el argentino Nathaniel Leivas, el que en el año 2000 saca el primer programa de la rutina de entrenamientos perteneciendo a Les Mills International. Hoy día, el programa ha alcanzado el centenar de países, reconociendo los creadores a más de 100.000 monitores titulados por todo el globo. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que de nuevo desde Nueva Zelanda dieron en el clavo.

¿Qué es?

Monitores Body Combat

Si nos vamos a una definición técnica de qué es el body combat, podríamos entenderlo como una rutina aeróbica que busca el desempeño cardiovascular a través de movimientos tomados de artes marciales como el Taekwondo, el Tai Chi, la Capoeira, el Muay Thai, el Karate o el boxeo.

Visto así, podríamos situar al body combat no muy lejos de otras rutinas aeróbicas como el propio aeróbic, el body pump antes comentado o el fitboxing, el que quizá se encuentre más cerca suya pero acompañado de un saco.

A todos estos movimientos similares a las katas de artes marciales les acompañarán pistas de música, correspondiendo cada canción con el desempeño de un ejercicio destinado a un grupo muscular. Patadas, rodillazos, codazos o puñetazos ejercitarán todo el cuerpo, al mismo tiempo que la coordinación y la psicomotricidad.

¿Cómo es una rutina?

Una vez explicado el origen y su desarrollo, la gran pregunta es conocer como se desarrolla una sesión de body combat. Una sesión común se compone de una hora de duración y diez canciones, divididas a su vez en ocho temas de entrenamiento junto a uno de calentamiento y otro de estiramiento final.

La rutina, igual que todas las de su familia, es recomendada para ser realizada tres veces por semana. A su vez, se recomienda complementarla con actividad anaeróbica (no te librarás del gimnasio), cumpliendo el body combat con las dosis de cardio que necesitas durante la semana.

En cuanto a los ejercicios, encontraremos desde canciones que se centren en el puñetazo, y con ello el ejercicio de tríceps, bíceps y tren superior en definitiva, a otros que desempeñen patadas y con ello el tren inferior. Todo esto, irá siempre acompañado de un calentamiento previo y de una selección de canciones donde predomina el dance y el EDM por delante de otros estilos.

¿Para quién está pensado?

Por último, siempre será fundamental destacar para quien puede ser el body combat una actividad magnífica y para quienes todo lo contrario. En este caso, al igual que con cualquier actividad aeróbica de este estilo, es un ejercicio magnífico para ganar resistencia y perder peso, ya que conseguiremos eliminar grasas huyendo de la monotonía del gimnasio.

A su vez, siempre se habla de que en estas prácticas son mujeres las que más acuden, aunque hay que evitar ese cliché. Tanto hombres como mujeres pueden encontrarle un gran beneficio al body combat, como sistema para mejorar resistencia, ganar flexibilidad o agudizar la coordinación al aprender tantos ejercicios procedentes de una gran amalgama de artes marciales.

Pero como todo, el mejor juez eres tú. Así que un día al salir del gimnasio, métete en una clase y valora. Nuestro consejo es que es divertido y provechoso desde luego.