Los gimnasios suelen impartir clases colectivas más allá de Yoga o Pilates. Gracias a Les Mills tenemos tres sesiones que trabajan la fuerza (Body Pump), la flexibilidad y estiramientos (Body Balance) y la resistencia (Body Combat). Habiendo probado las diferentes clases, puedo confirmar que la mejor es la de Body Combat. En las otras existen aspectos que no me terminan de convencer, como realizar curl de bíceps sin que el monitor pueda corregirte la postura. Son clases que recomendaría si tienes una técnica base y sabes cuidar el movimiento, en caso contrario podrías lesionarte.

¿En qué consiste Body Combat?

En las clases colectivas, el sector femenino es mayoritario sin entender muy bien por qué. Body Combat es una clase de alta intensidad en la que podrás a prueba tu resistencia con un programa de entrenamiento, basado en las artes marciales. Mezclarás movimientos de Judo, Kárate, Boxeo, Capoeira, Muay Thai, Tai-chi
No temas, no tendrás que enfrentarte a nadie, tan solo deberás marcar los pasos que te indique el monitor.  Su duración es aproximadamente de 55 minutos y suele dividirse en tres fases: calentamiento, combates y ejercicios de suelo (abdominales, flexiones, burpees).

Te puedo asegurar que es muy motivante, aprenderás movimientos que pueden resultarte útiles como defensa personal y ganarás agilidad.

¿Qué beneficios aporta?

Puede servirte como sesión de cardio, si lo que buscas es perder peso o no pasar una hora en la cinta de correr. Tu resistencia aeróbica se verá aumentada notoriamente por la alta intensidad y los descansos cortos. Ten en cuenta que estarás casi una hora sin parar, por lo que quemarás grasa y calorías casi sin darte cuenta. Aproximadamente, unas 800 calorías si realizas los movimientos con toda la energía.

Adelgazarás y empezarás a notar tus músculos más definidos. Además, el trabajo de suelo y los combates te ayudarán a fortalecer el core sin tener que macharte a crunches. Los golpes, para que estén bien realizados, deben nacer del tronco; tendrás que mantenerlo duro y firme para no lesionarte los hombros o la zona lumbar.

Soy muy malo con la coordinación, no se me dan bien las coreografías“. ¡Basta de excusas! La coordinación se mejora trabajándola. Empieza haciéndolo en una clase de Body Combat y notarás los resultados en tu día día. Asimismo, tu flexibilidad y potencia mejorarán significativamente gracias a los movimientos explosivos. Jugarás con la velocidad de los golpes y ganarás amplitud articular.

Además, tendrás un chute de adrenalina al terminar la sesión. ¿Qué más se le puede pedir?