Los deportistas que se centran en un solo tipo de actividad tienden a sufrir deficiencias en ciertas capacidades. Es el claro ejemplo de los corredores o ciclistas. Estos últimos fortalecen en mayor medida los glúteos, isquiotibiales y corazón; en cambio, se ejercita menos la cadera, los cuádriceps y el core. Para evitar desequilibrios musculares, lo recomendable es realizar otro tipo de ejercicios que aumenten el rango de movimiento en nuestro cuerpo.

Algunos ciclistas tienden de a elevar demasiado su asiento, y eso provoca una disminución de trabajo en el core, a la vez que debilita los flexores de la cadera. Cuanto más descuides esos músculos, mayor probabilidad de lesión tendrás.

Por suerte, la introducción de entrenamientos de fuerza y la combinación con otras actividades cardiovasculares pueden hacerte un deportista más completo. Una interesante opción es la máquina elíptica, que la podemos encontrar en todos los gimnasios. A continuación te contamos los mejores beneficios que puedes obtener si eres ciclista y quieres usar este material deportivo.

Aumenta tu equilibrio

Para mantenerte estable en la bicicleta, el equilibrio es importantísimo. Lógicamente, me refiero a cuando montas en bicicleta por senderos o caminos, en la estática no es necesario. Para asegurarnos de un entrenamiento sin balanceos, es interesante que trabajes tu cuerpo con ejercicios que mejores la estabilidad, como la elíptica.
Si lo has probado alguna vez, al subirte tienes que mantener tu core apretado y tu cadera a la misma altura, a la vez que pedaleas en un movimiento uniforme. Además, para trabajar más el equilibrio, puedes evitar agarrarte de los mangos de los brazos. Al eliminar la estabilización de los brazos, los flexores de la cadera, el core, los glúteos y las piernas se ven comprometidos a mantenerte erguido.

Si te da miedo ir a mucha velocidad y no agarrarte a los mangos, te propongo que añadas resistencia para ir más lento y perder el miedo a caerte.

Mejora la biomecánica

La elíptica simula el movimiento que realizamos al subir una escalera: apoyas un pie, haces fuerza con el cuádriceps y tiras hacia arriba para subir. El problema es que hay personas que suben las escaleras de manera poco recomendable. Algunas tienden a llevar tu torso hacia delante, por lo que se acortan los flexores de la cadera y se hace mucha presión en las rodillas y lumbar. Si quieres subir las escaleras adecuadamente, mantén tu espalda recta, aprieta el abdomen y ten tus pies separados a la anchura de tu cadera. Esto obliga a tus flexores de la cadera, core, isquiotibiales y glúteos a que realicen la fuera de cada paso.

Así que en la elíptica debes tener la misma técnica. Aprende a perfeccionar el movimiento y te aseguro que vas a mejorar tu biomecánica y la postura. No solamente para el ciclismo, sino para tu día a día. Cuanto más fuerte tengas tu core y caderas, más rápido llegarás a cualquier sitio.

Reduce el riesgo de lesiones

Cambiar de bicicleta a elíptica no hará que cure tus lesiones mágicamente, pero sí puede reducir el riesgo de aumentarlas en rodillas y espalda. Asimismo, introducir esta máquina ayudará a fortalecer los músculos que rodean el core, la cadera, los isquiotibiales y el glúteo. Te habrás fijado que la elíptica también refleja el movimiento de correr, por lo que se trabajan diferentes músculos que en el ciclismo y no realizamos ningún impacto.

Tu cerebro nota cierto alivio

Realizar entrenamientos cruzados permite que tengas la mente en algo más que no sea la bicicleta y el ciclismo. Durante el tiempo que te alejas de la bicicleta, tu cerebro notará cierto descanso psicológico. Muchas veces nos obligamos a realizar un mismo deporte para no perder la forma física, pero nos olvidamos de la saturación mental. Para evitar eso, la elíptica seguirá haciendo que tu sangre fluya y tu mente acepte un nuevo reto.