El balón medicinal ha estado presente en nuestra vida desde el colegio o el instituto. Lo cierto es que nunca nos contaron el por qué se llamaba “medicinal” y tampoco supieron muy bien introducirlo en las clases. ¿Alguien más tuvo que hacer lanzamiento de balón medicinal una vez al trimestre sin previo entrenamiento?

El balón puede ser utilizado en montones de ejercicios, tanto para desarrollar la fuerza como el equilibrio. A continuación de contamos sus beneficios para que te animes a usarlo el próximo día en tu gimnasio.

El origen del balón medicinal

Para llegar a su origen tenemos que retroceder hasta los años 50, que fue cuando Elizabeth Kong (una pediatra sueca) y Mary Quinton (la fisioterapeuta inglesa) la crearon. El principal motivo para su creación fue que los pacientes con problemas ortopédicos pudieran tener el ejercicio físico adecuado para que el tratamiento de sus patologías fuera el correcto.
Hay leyendas que cuentan que el balón medicinal, en una forma mucho más rústica, fue inventado hace 3000 años por los primeros atletas para trabajar la fuerza y resistencia.

Como la mayoría sabéis, el balón está fabricado de látex o de un material muy parecido (dependerá de la marca) y lo podremos encontrar con pesos desde 2 a 12 kilos habitualmente. También, cabe señalar que existen dos tipos de balones: con rebote y sin rebote.

Los balones con rebote se usan para que el cuerpo sirva de amortiguador ante el impulso provocado. Suele pasar en sentadillas con balón, lanzamiento a la pared, cargada… En cambio, los balones sin rebote son muy usados en el CrossFit para hacer entrenamientos más duros. Por ejemplo, realizar flexiones con una mano sobre el balón y cambiar de mano de apoyo  pasándolo con un manotazo (porque rodar, tampoco ruedan).

¿Qué beneficios nos aporta?

Quieras o no, trabajar con balones medicinales ayudará a que tu cuerpo que sea mucho más tonificado. Si realizas ejercicios como planchas o flexiones sobre el balón, lógicamente verás cómo mejora tu equilibrio. Y el peso de cada balón también será parte de esa mejoría.

Muchos usan también el balón en ejercicios aeróbicos, por lo que hará que mantengas un mejor sistema cardiovascular y notarás que pierdes peso ganando tonificación. Por supuesto, puedes usarlo en tus entrenamientos de fuerza como si de una pesa más se tratara; jugando con la ventaja de que tendrás menos lesiones y mejorará la resistencia de tus articulaciones.

Ni que decir tiene, que puedes usarlo como complemento a tu rehabilitación, recordemos que su origen fue creado para eso.

Es importante que escojas un balón con un peso adecuado a tu actividad; en caso contrario, la técnica del ejercicio puede verse afectada en el desarrollo y provocarte algún dolor. Si en tu gimnasio no cuentan con alguno, optar por su compra para trabajar en casa puede ser una buena idea.  Los precios oscilan entre 13 y 30€, dependiendo también de la marca, el peso y el tipo de balón.