El ballet es una disciplina artística que supone una vía de expresión y un lenguaje en sí misma. Sin embargo, a pesar de estar englobada dentro del mundo del arte, requiere un gran preparación, disciplina y esfuerzo físico. ¿Crees que el ballet es un buen complemento en tu rutina deportiva? ¡Presta atención!

El ballet es un arte sutil que a muchos nos gusta presenciar de vez en cuando. La facilidad con la que las bailarinas y bailarines se mueven sobre el escenario, no es más que parte de su capacidad interpretativa y expresiva. Detrás de lo que se presencia en escena, residen muchos años de dura disciplina y abundantes horas de entrenamiento y perfeccionamiento de la técnica.

En la actualidad, la práctica del ballet está experimentando ciertas variaciones, haciéndola encajar en el panorama deportivo al alcance de todos. Si bien antes era una actividad exclusiva de centros especializados, hoy podemos acceder a ella en su carácter más práctico y deportivo.

Accediendo a una clase de ballet en un gimnasio o centro deportivo, no pretendemos aspirar a convertirnos en grandes bailarines profesionales, ya que el objetivo es servir de mantenimiento y mejora de la condición física.

Practicar ballet es posible a cualquier edad

El ballet llevado a cabo como complemento a una rutina deportiva, presenta grandes beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente. Hay muchas personas que tienen una espinita clavada con la práctica de esta actividad. Es cierto que conviene empezar desde muy pequeño para poder lograr el estilo, la técnica y la flexibilidad necesarias. Sin embargo, nunca es tarde para hacer aquello que más nos gusta. La mayoría de centros ofrecen opciones para adultos que llenan la capacidad del aula.

Beneficios de incluir ballet en tu rutina deportiva

El ballet es una práctica con grandes beneficios para nuestra salud física y mental. Por ello, contemplar la opción de incluirlo podría ser muy acertado.

Beneficios físicos

La práctica regular del ballet, mejora enormemente la postura corporal, lo cual es muy positivo para nuestra salud. Fortalece y tonifica casi la totalidad de la musculatura, prestando especial atención a la zona inferior de nuestro cuerpo. Aporta una gran capacidad de equilibrio, coordinación y flexibilidad. Conocida es por todos, la gran elasticidad de las bailarinas. Es un error pensar que no podemos mejorar la nuestra. El ballet aporta una gran elegancia a la hora de ejecutar nuestros movimientos, dentro y fuera del aula. Además, podemos mejorar nuestra resistencia, ya que el ballet incluye ejercicios muy dinámicos de saltos y grandes saltos, que requieren una gran capacidad pulmonar.

Beneficios mentales

A nivel mental, practicar ballet supone una medicina para nuestras emociones. La música que acompaña la actividad, la ejecución de los movimientos, a veces suaves o más dinámicos, nos aporta calma. Quien disfruta bailando es capaz de liberar todas las tensiones y el estrés acumulado durante el día. El tiempo que dura la sesión es tiempo de disfrutar de uno mismo y trabajar duro. Además, favorece la relajación y el bienestar y ayuda a conciliar un sueño reparador. La disciplina, la constancia, el esfuerzo, la superación, la perseverancia y el compañerismo, son algunas de las importantes aptitudes que se desarrollan en este entorno.