Mantener una motivación a largo plazo puede ser como tratar con una bestia difícil. Muchos deportistas tienen diferentes estrategias para conseguir sus objetivos: se comparan con el pasado, realizan entrenamientos que ponen a prueba sus capacidades o se inscriben en competiciones para trabajar a largo plazo. Pero, ¿pueden causar problemas los objetivos? Un reciente estudio analiza la forma de observarnos a nosotros mismos y a nuestro entrenamiento.

¿Cómo influye la percepción de nosotros mismos?

En un reciente estudio, los científicos pidieron a los voluntarios que redujeran el consumo de azúcar en su alimentación e imaginaran que compraban una barrita de granola. Les dieron etiquetas nutricionales con cuatro sabores diferentes de la misma marca de snacks, y todas tenían aproximadamente la misma cantidad de calorías; tan solo variaba el contenido total de azúcar, de 4 gramos a 12 gramos. Aquellos que se veían en una perspectiva de tercera persona eligieron barritas de granola con un mayor contenido de azúcar.

Otro experimento independiente, pero relacionado, analizó a personas que tenían como objetivo una pérdida de peso. Los investigadores descubrieron que aquellos que adoptaban una perspectiva de tercera persona tenían emociones más negativas, menos pautas concretas sobre cómo lograr su objetivo y menos intenciones para conseguirlo.

Todo esto podría deberse a la perspectiva en tercera persona, que hace que las personas se sientan menos involucradas personalmente en el resultado de un hábito saludable. Cuando te sientes capacitado para conseguir un objetivo, tiendes a protegerte contra los efectos negativos (tener antojos de saltarte la dieta, por ejemplo). Pero una visión menos objetiva elimina ese «filtro» y hace que sea más probable que caigas en la negatividad.

¿Tu pensamiento es una ayuda o un obstáculo?

Aunque el estudio se centra en los hábitos de alimentación, los objetivos de entrenamiento también tienen muchas características similares a comer bien. Los objetivos de entrenamiento requieren un esfuerzo a largo plazo, existen numerosos caminos para conseguirlos y no existe un final establecido. Así que podremos ver resultados parecidos en las metas de acondicionamiento físico.

Aun así, no todos los pensamientos pueden estar saboteándote. A algunos deportistas les funciona pensar en tercera persona. Tan solo tienes que valorar si esto es una ayuda o un obstáculo para ti. No existe una herramienta válida para todos; debes probar cuál es la perfecta a ti, y darle tu propio enfoque.