En los últimos días hemos visto una nueva alarma y debate sobre la cantidad de huevos que debemos comer. Muchos se cuestionan este hecho, aunque dan rienda suelta a la ingesta de carne roja, café, vino o bollería; en cambio, los huevos son alimentos con un buen aporte de vitaminas y proteínas, que nos aportan un chute de energía.

Un reciente estudio, publicado en JAMA, ha lanzado un nuevo dato sobre esta duda ancestral. Después de analizar a casi 30.000 adultos en seis estudios diferentes que abarcan 31 años de seguimiento, los investigadores concluyeron que consumir 300 miligramos de colesterol en la dieta diaria (una yema de huevo proporciona 185 mg) aumenta la enfermedad cardiovascular incidental en un 17% y muerte prematura por cualquier causa en un 18%.
Comer solo tres o cuatro huevos a la semana se relacionó con un aumento de un 6% del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular y un riesgo del 8% más en cualquier otra causa de muerte. Y si comemos dos huevos al día, el estudio dice que aumentaremos el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 27% y el riesgo de muerte prematura en un 34%.

En el estudio, el alto consumo de huevos tuvo estas conclusiones independientemente de la edad, los niveles de actividad física, la raza, si eran fumadores, la presión arterial o los niveles de colesterol. En realidad no se sugiere una determinada cantidad segura para consumir huevos, tan solo se ha relacionado con un aumento de enfermedad cardiovascular y mortalidad, ya que se asocia una acción dosis-respuesta. Así que se puede ver que un mayor consumo aumenta el riesgo.

¿Podemos fiarnos totalmente de este estudio?

El debate sobre los huevos viene dado por el «alto» contenido de colesterol que contienen las yemas. Es por eso que se advirtió a las personas que consumieran menos cantidad de este alimento. Son muchos los expertos que piensan que el colesterol de ciertos alimentos saludables no pueden ser tan dañinos como se piensa. Es cierto que debemos tener cierto control y prestar atención a sus niveles, pero su relación el corazón o la muerte no es tan grande. Existen otros muchos factores que afectan negativamente a este problema.

En la investigación se pueden encontrar algunos vacíos teóricos, por lo que es importante que se revisen antes de sacar conclusiones tan radicales y extremistas. Por ejemplo, la cantidad de peligro de la que se habla en el estudio es totalmente trivial; y la forma en la que la calcularon tampoco es tan fiable como para considerar que alguien está en peligro.

Son los mismos autores del estudio los que reconocen que puede hacer un error de medición porque los datos de la dieta se basaron en recueros. Es decir, es como si alguien te preguntase cuántos huevos comiste el mes pasado. Los datos aportados no son fiables del todo, pero lo investigadores decidieron seguir adelante con el estudio durante 17 años.
Además, todos los participantes utilizaban diferentes métodos para evaluar su dieta, por lo que tuvieron que crear una metodología propia para armonizar los datos de todos. Así que los resultados del estudio son observacionales y, aunque puedan sugerir que existe una relación entre ambos, no pueden probar que una cosa causó la otra.

Este estudio no se puede mantener por ninguna parte. Existe una contradicción bastante fuerte que es: su hipótesis dice que los huevos aumentan el colesterol malo cuanto más comes, pero se conoce por otros estudios que está vinculado con la reducción de colesterol malo.

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Entonces, ¿deberíamos dejar de comer huevos?

Vamos a lo que realmente le interesa a la mayoría de los que están leyendo este artículo. ¿Debemos usar los resultados obtenidos para cambiar nuestros hábitos? Definitivamente no. Hasta ahora no existen datos fiables que nos alejen de la ingesta habitual de este alimento. Cualquier consumo moderado, de cualquier alimento, es la clave para llevar una correcta alimentación. Por ejemplo, comer una tortilla de 3 huevos todos los días para desayunar, no es lo mejor del mundo. Sobre todo si además lo combinas con otras fuentes de grasas saturadas (carnes rojas) y falta de ejercicio físico.

Existen evidencias claras de que un huevo todos los días aporta beneficios a la salud. Además, debemos tener en cuenta otros factores para determinar nuestra dieta, como el estado de salud y otros factores de riesgo individuales.

Es un estudio aterrador para todos aquellos que estamos sanos y nos encanta disfrutar de una dieta variada y equilibrada. Los expertos recomiendan observar la predisposición genética de cada uno de nosotros y nuestra producción de colesterol. Incluso, nuestros antecedentes familiares.