Muchas personas se ven obligadas a permanecer durante largos periodos de tiempo en la misma posición. Aquellas que trabajan sentadas, por ejemplo, ven complicado aportar actividad durante la jornada. Esto puede acarrear consecuencias negativas ocasionadas por el sedentarismo.

Si eres de esas personas que no pueden evitar permanecer sentadas durante muchas horas a lo largo de día, que no cunda el pánico. Hay algunos hábitos que puedes introducir en tu día a día para evitar los riesgos de permanecer en la misma postura de una forma prolongada. Por ello, sería interesante que, en la medida de los posible, incluyeses estos ejercicios cada 3 horas aproximadamente.

Ejercicios para combatir los riesgos del sedentarismo

Si trabajas una larga jornada sentado, márcate un horario y cúmplelo como si formara parte del propio trabajo. Cada 3 horas, por ejemplo, ponte una alarma que te alerte del tiempo de ejercicio. No te llevará más de unos minutos y sus beneficios son muy importantes para tu salud.

Hombros y cuello

Empieza moviendo la cabeza lentamente de lado a lado, sin prisa. Realiza alrededor de 10 cambios de lado a lado. Posteriormente, dirige el mentón al pecho y la mirada al techo de forma alterna otras 10 veces. Una vez realizados ambos movimientos, es el momento de dirigir la oreja al hombro, derecha e izquierda. Controla la tensión de los hombros. Estos deben permanecer relajados, el objetivo no es que toques la oreja con el hombro, si no que la lleves hacia esa dirección.

A continuación, deja la cabeza en posición neutral con la mirada al frente, y realiza 5 círculos con los hombros hacia adelante y 5 hacia atrás.

Torsión espinal

Realiza una torsión hacia la derecha, ejerciendo una ligera fuerza apoyando las manos en el respaldo de la silla. Cambia derecha e izquierda lentamente.

Rodillas al pecho

Retoma la posición inicial y lleva la rodilla derecha al pecho. Abrázala con tus manos y permanece unos segundos antes de repetir con la pierna izquierda.

Tobillos y dedos

Apoya ambos pies en el suelo y alza los tobillos como si te quedaras de puntillas sobre los dedos. Repite de forma activa 10 veces.

Redondear columna

Para finalizar, ponte de pie con los brazos tendidos junto al cuerpo y el abdomen activado. Los hombros permanecen relajados, atrás y abajo. Cuando te sientas preparado lleva el mentón al pecho y empieza a redondear la columna, articulando vértebra a vértebra, dejando caer los brazos hasta que las manos rocen el suelo y tu torso este relajado abajo. Las rodillas están ligeramente flexionadas, nunca bloqueadas. Aguanta unos segundos y vuelve a redondear a la inversa. Repite 5 veces.

¡Ya estás preparado para seguir trabajando! No olvides que, si tienes la opción de salir a dar un paseo, debes hacerlo. ¡No lo pases por alto!