Muy pocas personas que acuden al gimnasio saben realmente cómo tienen que entrenar. Encontrarás los obsesionados con la sala de musculación o con las máquinas de cardio, que ni siquiera se plantean cómo ser un atleta completo. La movilidad es una característica propia del cuerpo humano, pero nuestros hábitos de vida tienden a reducir considerablemente este potencial. El cuerpo se mueve en tres diferentes planos: sagital, frontal y transversal. Y, aunque parezca sencillo de entender, tener una buena movilidad depende de la combinación de muchos factores como la elasticidad muscular, la flexibilidad de los tejidos blandos, la mecánica de las articulaciones, las comunicaciones neuronales, la propiocepción, etc.

Cuando se hacen entrenamientos de fuerza para mejorar el acondicionamiento físico, es fundamental que se practiquen ejercicios de movilidad en el calentamiento y en la vuelta a la calma. La gran diferencia entre una rutina sin tener en cuenta todas las capacidades físicas y un buen programa de acondicionamiento es que este último tiene todos los elementos del movimiento humano cubiertos.

Cuanto más trabajes la movilidad de un ejercicio, mejor será tu rango de movimiento y mejores resultados obtendrás. Por ejemplo, en las sentadillas profundas, si tienes poca movilidad, tendrás que esforzarte muchísimo para lograr bajar tu cadera. Ocurre igual con el swing de kettlebell, peso muerto, zancadas, etc.

Hoy te enseñamos los mejores ejercicios de movilidad que deberías introducir habitualmente en tus rutinas de entrenamiento.

Pose del guerrero

Vaca-gato

Sentadilla con giro

Torsiones

Pose de la paloma

Sucesión de movimientos