Solo basta con acudir a un box de CrossFit o a la sala de funcional de cualquier gimnasio para ver a un montón de deportistas tirados en el suelo y retordiéndose con un rodillo de espuma. El foam roller es un material deportivo que está destinado para la recuperación muscular después del entrenamiento o como método para calentar antes de la sesión.

Estos auto masajeadores cilíndricos aparecieron en el mundo fitness hace unas dos décadas y han aumentado tanto su popularidad que ahora podemos encontrar foam rollers grandes, minis, con rugosidad, lisos, vibrantes… Los defensores de este accesorio dicen que facilita el estiramiento, promueve la recuperación, activa la circulación y ayuda a calentar. Lo cierto es que solo unos pocos estudios se han interesado en conocer si realmente funcionan o no.

¿Qué recupera realmente el foam roller?

Un equipo de investigación de Alemania reunió todos los estudios en un gran metaanálisis para ver qué efecto tenía el foam roller en la mejora del sprint, el salto, la flexibilidad y la recuperación de dolor muscular. En total se incluyeron 21 estudios, de los cuales 14 lo usaron para el calentamiento del ejercicio y 7 para después del entrenamiento (a modo de recuperación del ejercicio).

Un estudio, que se publicó en Frontiers in Physiology, concluyó que, como parte del calentamiento, el balanceo con el foam roller tuvo un impacto positivo en el rendimiento y la flexibilidad del sprint. Incluso, también pareció ayudar a mantener el rendimiento y la fuerza del sprint, además de ​​aliviar el dolor muscular cuando se usaba después del ejercicio.

Concretamente, el hecho de rodar un poco con el rodillo antes del entrenamiento mejoró el rendimiento del sprint en un 0’7% y la flexibilidad en un 4%. Realizarlo después ayudó a limitar las disminuciones en el rendimiento de la velocidad en aproximadamente un 3%. Además, ayudó a reducir el dolor muscular percibido en un 6%.

Es evidente que estos datos no son demasiado significativos, pero sí son positivos. Los investigadores concluyen que «los efectos del foam roller sobre el rendimiento y la recuperación son bastante pequeños y en parte despreciables, pero pueden ser relevantes en algunos casos (por ejemplo, para aumentar el rendimiento y la flexibilidad del sprint o para reducir la sensación de dolor muscular)«.

Es necesario destacar también que la mayoría de las personas que lo usan es porque quieren sentirse mejor. Así que bajo esa premisa ya se están consiguiendo suficientes resultados. ¡A darle caña al foam roller!