En alguna ocasión hemos hablado de la importancia de estirar antes y después del entrenamiento, pero eso no significa que sea sustituto del calentamiento previo al ejercicio. Estirar y calentar no es lo mismo. De hecho, para algunas actividades físicas, el estiramiento puede disminuir tu rendimiento; en cambio, el calentamiento siempre mejorará el rendimiento y reducir el riesgo de padecer lesiones.

¿Qué opina la ciencia?

Hace un tiempo se pensaba que estirar antes de entrenar de forma intensa, podría reducir el riesgo de lesiones. Si esto fuera real, cualquier equipo de fútbol comenzaría su entrenamiento con algún tipo de estiramiento para que ninguno de sus jugadores se lesionara; pero no es así.

Hay estudios que demuestran que estirar antes ya realizar alguna actividad física no elimina el riesgo de lesionarnos. En el año 2.000, el British Journal of Sports Medicine publicó un estudio donde se creen que las lesiones suceden en la contracción de la fase excéntrica.
Las contracciones excéntricas se dan en el rango de movimiento natural de un músculo. Si se producen lesiones en el rango natural, ¿por qué aumentar ese rango nos va a librar de las lesiones? Incluso, estirar levemente puede causar daño en el citoesqueleto. Así que, si estirar antes de entrenar no ayuda a prevenir las lesiones, ¿qué lo logra realmente?

¿Qué debemos hacer antes de un entrenamiento?

Bajo mi punto de vista, la respuesta es bastante. Es imperdonable que no calientes de forma específica para la actividad que vayas a realizar. Como la propia palabra dice, el calentamiento debe hacerte calentar y elevar tu temperatura corporal lo suficiente como para transpirar.

En el calentamiento se deben incluir movimientos que coincidan con el ejercicio que vas a practicar. Sí, por ejemplo, vas a realizar entrenamiento con pesas, debes valorar si vas a necesitar hacer sentadillas. En este caso, un correcto calentamiento serían sentadillas con peso corporal y monster walk con bandas de resistencia. Estos dos ejercicios activar los músculos cercanos a la cadera, el tronco, el tobillo y la rodilla.

¿Se puede usar el Foam Roller?

En algunas ocasiones hemos visto cómo hay deportistas que antes de entrenar dedicar unos minutos a usar el foam roller o el rodillo de espuma.
Hay expertos que aseguran que la espuma estimula el sistema nervioso para regularlo o calmarlo, por lo que usarlo antes de entrenar no reventará demasiado. Ten en cuenta que no necesitas que tu sistema nervioso se regule.

Es mejor que uses el Foam Roller al terminar tu rutina de entrenamiento, incluso te puede venir bien para usarlo antes de irte a la cama y regular el sistema nervioso para dormir.