A menudo te hablamos de la importancia que tienen los estiramientos. Y es que, más allá de significar un complemento al ejercicio, es una parte muy potente integrada en el mismo. Estirando correctamente podemos prevenir cantidad de lesiones. Estirar también mejora el estado de nuestra flexibilidad, lo que favorece la capacidad para enfrentar cualquier práctica.

Estirar no es sólo cosa previa, o posterior, a la actividad deportiva. Hacerlo a lo largo del día, puede evitar que sintamos dolores en nuestro cuerpo. Hay ocasiones en las que, debido a nuestro trabajo, pasamos muchas horas sentados. ¿Quién dice que no podemos aprovecharlas para llevar a cabo una serie de estiramientos? Éstos alivian la tensión y aumentan la energía en partes que se han vuelto rígidas tras mucho tiempo en esta posición.

Estiramientos para realizar sentados

Parte superior del cuerpo

  • Entrelaza los dedos y tira de tus manos hacia delante, con las palmas de las manos orientadas hacia fuera. El estiramiento se nota en los brazos y en la parte superior de la espalda, entre los omóplatos. Mantener la posición durante 10 segundos y relajar. Notarás el alivio de forma inmediata
  • Repite el ejercicio anterior pero, esta vez, llevando la fuerza hacia el techo. Los dedos se entrelazan y las palmas de las manos se orientan hacia arriba. Se estiran los brazos y la parte superior de la caja torácica. Es como si quisieras crecer y tocar el techo con las palmas de tus manos. Aguanta 10 segundos y relaja. Es ideal para personas que sienten caídos sus hombros.
  • Entrelaza los dedos y pégalos en la parte de atrás de la cabeza. Los codos se mantienen flexionados y extendidos hacia los lados. A continuación, intenta juntar los omóplatos notando cómo creas tensión entre ellos, en la parte superior de la espalda. Mantén 5 segundos, relaja y repite.

Estiramiento para los antebrazos

  • Apoya las palmas de las manos en tu asiento con los dedos orientados hacia el respaldo. El pulgar mira hacia fuera. Lentamente, lleva tu cuerpo hacia atrás, notando cómo se estiran tus antebrazos. Ten cuidado con no despegar las palmas de la superficie. Mantén 10 segundos y relaja. Puedes realizar este ejercicio alternando los brazos, o con ambos al mismo tiempo.

Estiramiento de caderas y parte inferior de la espalda

  • Mantén las plantas de los pies en el suelo, con las rodillas dobladas en un ángulo de 90 grados. Déjate caer hacia adelante hasta que tus manos toquen el suelo. Deja la cabeza y los hombros libres de tensiones. Aguanta 10 segundos y regresa, redondeando la columna vértebra a vértebra.

Estiramiento para cara y cuello

  • Realiza círculos con los hombros en ambos sentidos, a la vez o alternando derecho e izquierdo.
  • Levanta los hombros hacia las orejas y hacia dentro hasta sentir tensión en el cuello y los hombros. Aguanta 5 segundos y déjalos caer, relajándolos lentamente.
  • Lleva la mirada a derecha e izquierda girando la cabeza a ambos lados. Deja los brazos colgando junto al cuerpo.