El dolor de espalda, es un mal muy extendido en nuestra sociedad. Puede estar causado por diferentes circunstancias y el porcentaje de población que lo sufre, o sufrirá, se sitúa por encima del 90% según la OMS. Te mostramos algunos estiramientos propios del yoga, que te ayudarán a mejorar estas dolencias y a disfrutar de una mejor calidad de vida.

Son muchas las causas que podrían estar provocándote dolor de espalda. Una vida sedentaria, pasar demasiadas horas sentados frente al ordenador o algunas cuestiones emocionales, son algunas de ellas. Si la causa es una vida sedentaria, debes empezar a incluir de forma inmediata unos hábitos más activos que te permitan trabajar tu cuerpo y mejorar el estado de tu salud.

Por otro lado, una mala postura corporal influye directamente en las molestias que podamos sentir en esta zona de nuestro cuerpo; ya sea en la región cervical o lumbar. El pilates, es un método que trabaja la musculatura de una forma profunda y resulta muy útil en estos casos. El trabajo de core, sobre el que trabaja dicha actividad, ayuda a fortalecer el centro de nuestro cuerpo y a mejorar la postura. Además, sirve de rehabilitación y trata diferentes patologías de distintas zonas de nuestro cuerpo, especialmente la columna.

3 Estiramientos para aliviar tu dolor de espalda

Adiós rigidez, hola soltura

De pie, separa los pies a la altura de las caderas. Si realizas el estiramiento sin zapatillas, podrás sentir las plantas de los pies más arraigadas al suelo. A continuación, entrelaza los dedos de ambas manos detrás de tu espalda. Toma aire al mismo tiempo que alargas la columna y estiras tus brazos por detrás de la espalda. Al soltar al aire, deja caer tu torso hacia adelante con una ligera flexión de rodillas. Lleva tu cabeza hacia las rodillas y los brazos quedan en paralelo al suelo.

Lumbares liberadas

En posición de cuadrupedia, desliza la rodilla derecha hacia delante de manera que quede entre tus brazos. Baja las caderas y estira la otra pierna hacia atrás. Toma aire alargando el tronco. Mantén el cuello alargado dirigiendo ligeramente el mentón al pecho. Si estás cómodo, lleva el cuerpo hacia adelante y apoya la frente en el suelo, alargando los brazos hacia adelante.

Libertad con torsiones

Tumbado boca arriba, lleva la rodilla derecha al pecho. El brazo derecho se mantiene en cruz, (con la palma hacia arriba) y el izquierdo ejerce una ligera presión sobre la pierna derecha, acercándola al cuerpo. A continuación, lleva la rodilla derecha hacia la izquierda, intentando pegarla al suelo, pero sin forzar. El hombro derecho no debe despegarse del suelo. Relájate en esa posición.