Las clases de spinning en el gimnasio, suelen ser de las que presentan una mayor participación. Es una actividad muy completa, con la que descargar toda la tensión acumulada durante el día, pasarlo bien y acondicionar el cuerpo. Hoy te hablamos de los estiramientos necesarios tras una sesión de spinning.

Dedicar unos minutos tras el entrenamiento a estirar, es fundamental para que nuestro cuerpo regrese correctamente a la calma. Estirar la musculatura empleada, permite reducir el dolor muscular, así como aliviar la tensión, aporta relajación y favorece la circulación sanguínea. Por ello, es muy importante que te conciencies acerca de lo importante que es dedicar un rato a este fin. Si le exigimos a nuestro cuerpo que cumpla con nuestras demandas, tenemos que responder de la misma manera.

¿Qué estiramientos debes hacer tras una clase de spinning?

Tras una clase colectiva de spinning los estiramientos suelen ayudarse con la propia bicicleta y estar dirigidos por el instructor/a. No obstante, hay quienes echan a correr tras bajar de la bici, obviando este importante paso. Si pedaleas por tu cuenta, es necesario que realices igualmente tus minutos de estiramientos. Recuerda que estos son para devolver la normalidad a nuestro cuerpo. Bajo ningún concepto deben doler o molestar en exceso.

Cuádriceps

Es imprescindible estirar cuádriceps. Para ello, ponte de pie junto a la bici y utiliza el manillar como punto de apoyo. A continuación flexiona la rodilla más alejada, llevando el talón al glúteo y sujetando el empeine con tu mano libre. Aguanta, sin rebotar, unos segundos y cambia de pierna.

Gemelos

Debemos dedicar tiempo a estirar gemelos tras una sesión de intenso pedaleo. Pon la punta del pie sobre una de las patas de la bici y deja que el talón cuelgue. Ejerce presión y nota cómo se alarga. Cambia de pierna.

Isquiotibiales

Si, tras estirar gemelos, tal y como estás, apoyas el talón sobre el suelo manteniendo la punta sobre la pata de la bici, estarás estirando la parte inferior de tu cuerpo. Siéntelo bien sin que llegue a doler.

Lumbares

Cógete con las manos a la bici, manillar o sillín, o ambas, y alarga los brazos. Mantén una flexión de cadera de 90 grados y, con las rodillas estiradas, libera la tensión de la espalda. La mirada se dirige hacia el suelo. Aprovecha bien este estiramiento porque resulta muy liberador, tanto para la zona lumbar como para la dorsal y cervical.

Cuello

Lleva el cuello a la derecha ejerciendo una ligera presión con tu mano sobre la oreja. Cambia de lado y, posteriormente, con ambas manos en la zona occipital empuja hacia delante.