Estiramientos dinĂ¡micos previos a tu ejercicio

Hombre haciendo abdominales

Para la prĂ¡ctica de cualquier ejercicio fĂ­sico hemos de entender nuestro cuerpo y nuestro sistema muscular y Ă³seo como una mĂ¡quina cualquiera. Sin embargo, en muchas ocasiones tendemos a descuidar el calentamiento y las series de estiramientos dinĂ¡micos, un error que nos puede costar muy caro en forma de lesiones y molestias.

Por ello hoy os acercamos diez ejercicios dinĂ¡micos para calentar y estirar nuestros mĂºsculos previamente a una actividad deportiva. Con estos y su realizaciĂ³n, olvida cualquier peligro en forma de lesiĂ³n. ¡Atento!

¿QuĂ© es un estiramiento dinĂ¡mico?

Siempre se ha de pensar en estirar los grupos musculares previamente a una actividad fĂ­sica. Sin embargo, expertos alertan de que para iniciar una actividad deportiva, sea cual sea, nuestro cuerpo deberĂ¡ alcanzar previamente una temperatura determinada que garantice una adecuaciĂ³n Ă³ptima al ejercicio.

De esta forma, el clĂ¡sico estiramiento estĂ¡tico sin apenas ejercicio aerĂ³bico ya no solo se queda corto puesto que no sudamos con Ă©l, sino que podrĂ­a llevar a alguna microrrotura y molestia fruto de los estiramientos y elongaciones de nuestros mĂºsculos en frĂ­o.

De esta manera, el estiramiento previo a un ejercicio fĂ­sico ha de ir complementado a un calentamiento, que no es mĂ¡s que una activaciĂ³n de nuestro sistema respiratorio y cardiovascular, ambos esenciales en cualquier actividad fĂ­sica.

Romper el estado de reposo de nuestro cuerpo y alcanzar una temperatura corporal Ă³ptima es el objetivo, y ante esto, un ligero rodaje, rebotes, saltos o movimientos con repeticiones en poco tiempo serĂ¡n la soluciĂ³n.

Madre e hija haciendo estiramientos

Beneficios

Un buen calentamiento serĂ¡ necesario para mĂºltiples sistemas de nuestro cuerpo, todos amplios protagonistas del ejercicio fĂ­sico posterior:

  • Sistema respiratorio: ¿Recuerdas el flato? Pues molestias de este tipo llegan en muchas ocasiones Ăºnicamente porque exigimos a nuestro sistema respiratorio y pulmones un aumento de intensidad repentino. Si en vez de echar a correr directamente o empezar el partido de baloncesto al momento, damos alguna vuelta al campo, hacemos alguna serie de skipping o similar, evitaremos la fatiga clĂ¡sica de no ser previsor.
  • Sistema metabĂ³lico: Nuestras cĂ©lulas tambiĂ©n sufrirĂ¡n si les damos un cambio repentino. El metabolismo no actĂºa igual en reposo que en actividad, por lo que nuestra actividad deportiva debe contar con un proceso progresivo de adaptaciĂ³n, que no es otro que un buen calentamiento.
  • Sistema motriz: Los mĂºsculos no son mĂ¡s que fibras que soportan una fuerza bajo estiramientos y resistencias. Poner finos nuestros mĂºsculos es casi una obligaciĂ³n, ya que elevarĂ¡ la capacidad de soportar fuerzas, y evitarĂ¡ dolores innecesarios.
  • Sistema nervioso emocional: En este solo cuentas tĂº y tu mente. Comenzar una actividad fĂ­sica y llegar al fallo pronto por no entrenar suele generar enfado y ansiedad. Pensar que no estĂ¡s en forma por no haber calentado es algo que pasa mucho, y que tambiĂ©n hay que medir. En frĂ­o, no alcanzamos ni el mĂ­nimo que podemos dar, asĂ­ que calienta concienzudamente.
  • Calentar los mĂºsculos. El estiramiento dinĂ¡mico aumenta la temperatura de los mĂºsculos, lo que los ayuda a moverse a su mĂ¡ximo potencial. TambiĂ©n promueve el flujo sanguĂ­neo para garantizar que llegue suficiente oxĂ­geno a los mĂºsculos.
  • Rango completo de movimiento completo. Muchos ejercicios cardiovasculares, como correr y caminar, usan rangos mĂ­nimos de movimiento. TambiĂ©n se realizan en un plano de movimiento, ya que nos estamos moviendo en lĂ­nea recta. Los ejercicios dinĂ¡micos implican movimientos mĂ¡s completos, que involucran mejor a los mĂºsculos.
  • DisminuciĂ³n del riesgo de lesiones. El estiramiento dinĂ¡mico aumenta la movilidad de las articulaciones y los mĂºsculos, lo que puede ayudar a prevenir lesiones. Los ejercicios dinĂ¡micos de isquiotibiales parecen reducir la rigidez pasiva y aumentan el rango de movimiento en los isquiotibiales. Estos factores estĂ¡n asociados con un menor riesgo de lesiĂ³n en los isquiotibiales, una de las lesiones por ejercicio mĂ¡s comunes.

¿CuĂ¡ndo introducir este tipo de estiramientos?

El estiramiento dinĂ¡mico se puede utilizar antes del inicio de cualquier rutina de entrenamiento. Puede ayudar a calentar tu cuerpo o hacer que los mĂºsculos se muevan y estĂ©n listos para trabajar. Algunos ejemplos que pueden beneficiarse de los estiramientos dinĂ¡micos incluyen:

  • Antes de deportes o atletismo. Algunos estudios muestran que los estiramientos dinĂ¡micos pueden ser beneficiosos para los atletas que estarĂ¡n corriendo o saltando, incluidos los jugadores de baloncesto, fĂºtbol y velocistas.
  • Antes del levantamiento de pesas. La ciencia asegura que el estiramiento dinĂ¡mico puede ayudar con la potencia de extensiĂ³n de las piernas y mejorar el rendimiento, en comparaciĂ³n con el estiramiento estĂ¡tico o sin estiramiento. AdemĂ¡s, puede mejorar la movilidad y el rango de recorrido, algo fundamental para ejercicios como la sentadilla o el press de banca.
  • Antes del ejercicio cardiovascular. Ya sea que estĂ©s corriendo, en un campo de entrenamiento o nadando, los ejercicios dinĂ¡micos pueden calentar y preparar tus mĂºsculos, lo que puede mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones. Se aconseja hacer movimientos similares a los ejercicios que se van a realizar durante el entrenamiento. Por ejemplo, si vamos a nadar, se recomienda hacer cĂ­rculos de brazos.

Estiramientos dinĂ¡micos para corredores

A continuaciĂ³n desvelamos los mejores ejercicios para calentar antes del entrenamiento. Este tipo de movimientos aumentarĂ¡n las pulsaciones y el flujo sanguĂ­neo, por lo que los mĂºsculos entrarĂ¡n en calor en pocos minutos. TambiĂ©n son ideales para mejorar la movilidad del cuerpo y las articulaciones.

Skipping

Comenzamos con un clĂ¡sico de cualquier calentamiento de cualquier deporte desde que somos pequeños. En castellano hablaremos de rodillas arriba, y el ejercicio no tiene mĂ¡s ciencia. PermitirĂ¡ calentar el tren inferior, al mismo tiempo que incentivar el progreso en el sistema cardiovascular y respiratorio. Levanta las rodillas y elige si quedarte en el sitio o ir avanzando conforme las levantas. Si avanzas, el tren superior tambiĂ©n saldrĂ¡ beneficiado, asĂ­ que mejor que corras al tiempo que levantas las rodillas.

Estiramientos codo a rodilla

Nos encontramos en esta ocasiĂ³n con un perfecto ejercicio de conexiĂ³n entre tren superior e inferior, y tambiĂ©n muy clĂ¡sico. Veremos beneficiados nuestros cuĂ¡driceps, gemelos, isquiotibiales (todo por debajo), al mismo tiempo que el core o el trĂ­ceps arriba.

Su realizaciĂ³n no es mĂ¡s que colocar nuestras manos debajo de la nuca, e ir levantando una rodilla y bajando su codo contrario hasta intentar que se toquen. Una vez lo has hecho, vuelve a la posiciĂ³n inicial, y repite cambiando el codo y la rodilla.

No es imprescindible que tengan que tocar el codo y la rodilla, y de hecho no todo el mundo podrĂ¡ realizarlo. Personas muy altas o muy voluminosas no podrĂ¡n pero no pasa nada, el objetivo es la torsiĂ³n sin mĂ¡s.

Jumping jacks

Un fijo de cualquier rutina de entrenamiento. Si ya lo destacĂ¡bamos como muy beneficioso para un entrenamiento de piernas, tambiĂ©n habrĂ¡ que tenerlo en cuenta para un calentamiento, ya que es un ejercicio muy aerĂ³bico y que conseguirĂ¡ estirar y ‘despertar’ tanto tren inferior como superior.

Conocido en castellano como saltos con separaciĂ³n de piernas, series de treinta segundos o un minuto favorecerĂ¡n el aumento de respiraciĂ³n y harĂ¡n aumentar el ritmo cardiaco. TrĂ­ceps, abductores, el propio core o los hombros son trabajados con este ejercicio.

Carrera leve

Este es un ‘must’ de cualquier calentamiento y es tremendamente recomendable. Cuando hablamos de una carrera leve no es mĂ¡s que el tiempo preciso para que comiences a aumentar pulsaciones y a sudar.

Para hacerte una idea, no es mĂ¡s que unas tres o cuatro vueltas a la pista si pretendes jugar a fĂºtbol sala o baloncesto, o una tirada de unos cinco minutos si luego vas a correr. Una vez tu cuerpo comience a tomar temperatura, serĂ¡ momento de seguir estirando de manera dinĂ¡mica.

Estiramientos dinĂ¡micos de tren inferior

Tanto para entrenamientos de fuerza como para entrenamientos que requieren el uso de las piernas, existen tambiĂ©n ciertos estiramientos dinĂ¡micos.

Sentadilla de sumo

Podemos entender este ejercicio como una vuelta mĂ¡s a la clĂ¡sica sentadilla todo para darle algo de impulso motriz y hacerlo algo aerĂ³bico. Recibe este nombre porque se parecerĂ¡ mucho a los movimientos de saludo de un luchador de sumo previo a un combate.

Para realizarlo, colocamos los pies mĂ¡s abiertos que nuestros hombros, y tras bajar las rodillas y el glĂºteo, tomamos una de nuestras piernas y giramos sobre la puntera del pie. Quedaremos mirando al lado contrario al que estĂ¡bamos, y estaremos listos para otra sentadilla.

Recuerda que para este ejercicio te harĂ¡ falta mĂ¡s espacio que con una sentadilla tradicional, y no abuses de repeticiones ya no tanto por la carga fĂ­sica asĂ­ como por posibles mareos ante tanto giro.

Peso muerto rumano y abrazo de rodilla

El peso muerto rumano con una sola pierna fortalece los mĂºsculos que se usan para mantener el equilibrio, incluidos los glĂºteos. Al ser un ejercicio unilateral, puede ayudar a mejorar cualquier desequilibrio muscular entre las piernas.

  1. Con el pie izquierdo firmemente apoyado en el suelo, levantaremos el pie derecho del suelo y llevaremos la rodilla derecha hacia el pecho. Esta es la posiciĂ³n de inicio.
  2. Flexionaremos ligeramente la rodilla izquierda y, sin cambiar el Ă¡ngulo de la rodilla izquierda, giraremos hacia adelante desde las caderas hasta que el torso quede paralelo al suelo, extendiendo la pierna derecha detrĂ¡s de nosotros. Al mismo tiempo, extenderemos los brazos hacia el suelo. Mantendremos las caderas niveladas, el pecho orgulloso y mantendremos la cabeza alineada con la columna vertebral. Debemos sentir tensiĂ³n en el tendĂ³n de la corva izquierdo (parte posterior de la pierna).
  3. Empujaremos con el talĂ³n izquierdo y usaremos los glĂºteos y los isquiotibiales para extender las caderas y abrazar la rodilla derecha para volver a la posiciĂ³n inicial.

Zancadas laterales

Cualquier zancada puede ser una buena idea para un calentamiento dinĂ¡mico, pero en esta ocasiĂ³n nos quedaremos con las laterales, las que harĂ¡n especial hincapiĂ© en el tren inferior, sobre todo cuĂ¡driceps y abductores. Es de los ejercicios que terminarĂ¡s notando que te tira el mĂºsculo, y su realizaciĂ³n no tiene ninguna ciencia.

No es mĂ¡s que colocarte en posiciĂ³n de sentadilla e ir desplazando el cuerpo de un lado hacia el otro. Bien flexionado y con los pies y la espalda firme, notarĂ¡s como se ejercita todo el tren inferior.

Zancadas dinĂ¡micas

Las zancadas dinĂ¡micas funcionan como un excelente ejercicio para apuntar a todos los grupos musculares principales de la parte inferior del cuerpo y, al mismo tiempo, mejorar el equilibrio y fuerza central. Este movimiento es familiar para la mayorĂ­a de las personas: implica dar pasos anchos hacia adelante, doblar ambas rodillas y bajar la rodilla trasera al suelo mientras mantiene el torso erguido y alto.

A diferencia de las zancadas estĂ¡ticas, las dinĂ¡micas presentan un desafĂ­o adicional: debemos mantener el equilibrio mientras avanzamos entre cada zancada, cambiando el peso y la posiciĂ³n del cuerpo mientras estamos temporalmente de pie sobre una pierna. Teniendo en cuenta cĂ³mo de vitales son el equilibrio y la estabilidad para la aptitud funcional, este desafĂ­o adicional es beneficioso para prevenir caĂ­das y lesiones relacionadas con caĂ­das.

  1. Nos pondremos con los pies aproximadamente separados a la anchura la cadera.
  2. Revisaremos la postura antes de comenzar: el torso debe estar erguido y alto, con el abdomen apretado, los hombros hacia atrĂ¡s y la barbilla levantadas.
  3. Daremos un paso ancho hacia delante con el pie derecho: lo colocaremos aproximadamente dos pies por delante, permitiendo que el talĂ³n izquierdo se levante naturalmente a medida que avanza. Es posible que queramos poner las manos sobre las caderas, o puede que prefiramos balancear los brazos de forma natural, con los codos doblados a 90 grados, a medida que damos cada paso.
  4. Mantendremos el abdomen comprometido y erguido.
  5. Doblaremos ambas rodillas y bajaremos la rodilla de la espalda hacia el suelo. Nos pararemos justo antes de que aterricemos. Inhalaremos durante la fase de descenso (o excéntrica) del ejercicio.
  6. Presionaremos firmemente a travĂ©s del talĂ³n derecho y extenderemos la rodilla derecha para pararnos mientras levantamos el pie izquierdo del suelo, balanceando el pie izquierdo hacia delante para plantarlo aproximadamente dos pies por delante del pie derecho.
  7. Continuaremos dando un paso adelante con cada zancada, alternando lados a medida que lo hacemos.

Sentadillas con salto

AĂºna la potencia que aporta una sentadilla con velocidad y explosividad gracias al salto. Es una nueva variable de la sentadilla tradicional para hacerla algo mĂ¡s aerĂ³bica. No serĂ¡ mĂ¡s que un salto vertical luego de un descenso controlado. Ese gran cambio entre subida y bajada (siempre controlada) le darĂ¡ un toque de esfuerzo y ejercicio aerĂ³bico a la serie.

AdemĂ¡s, el salto evitarĂ¡ la dura subida progresiva de una sentadilla, sintiĂ©ndonos mucho mĂ¡s livianos en las repeticiones. Si estuviĂ©ramos hablando del ejercicio para tonificar piernas, nuestro consejo serĂ­a añadirte peso conforme pasen las semanas de entrenamiento, pero aquĂ­ no es necesario. Valora este ejercicio como una vĂ­a magnĂ­fica de preparar piernas para la actividad superior y de sudar con ello.

Zancada con salto

Otro ejercicio de la escuela del anterior. Siendo otro clĂ¡sico de un calentamiento dinĂ¡mico, se alejarĂ¡ mucho de las zancadas que solemos realizar para hacer piernas las que buscan un gran desempeño de las cuĂ¡driceps, una gran bajada de nuestro cuerpo, y todo para tonificar el tren inferior.

AquĂ­ sin mĂ¡s haremos zancadas amplias ligeramente flexionados, pero mĂ¡s cerca de un paso largo que de un esfuerzo de cuĂ¡driceps. La clave estarĂ¡ en hacerla a una velocidad importante, cambiando la zancada de manera dinĂ¡mica y haciendo unos treinta segundos por serie. Es un ejercicio que ‘quema’, y es eso lo que buscamos.

Balanceos de piernas

  • Lateral de pierna recta. Con las manos en una pared o algo como apoyo, cambiaremos el peso a la pierna izquierda. Con la pierna derecha estirada, la moveremos por la parte delantera dl cuerpo y hacia el lado derecho con un movimiento fluido. Haremos unas 12 repeticiones, luego cambiaremos de pierna.
  • Lateral con la rodilla doblada. Con las manos en una pared o algo como apoyo, cambiaremos el peso a la pierna izquierda. Doblaremos la rodilla derecha en un Ă¡ngulo de 90 grados y la llevaremos hacia el hombro izquierdo y luego hacia la derecha. Haremos 12 repeticiones, luego cambiaremos de pierna.
  • Hacia delante con la rodilla doblada. Con las manos en una pared o algo como apoyo, cambiaremos el peso a la pierna izquierda. Doblaremos la rodilla derecha en un Ă¡ngulo de 90 grados y la llevaremos hacia el pecho, luego extenderemos la pierna hacia atrĂ¡s. Haremos 12 repeticiones, y luego cambiaremos de pierna.

Foam roller para el glĂºteo

El rodillo de espuma suele ser una parte importante de la recuperaciĂ³n muscular, pero tambiĂ©n puede ayudar a calentar los glĂºteos antes del ejercicio al aumentar el flujo de sangre al Ă¡rea y aflojar el tejido conectivo alrededor de los mĂºsculos para permitir un movimiento suave.

  1. Colocaremos el foam roller horizontalmente detrĂ¡s de nosotros. Nos sentaremos con cuidado encima del rodillo de espuma y colocaremos ambas manos en el suelo detrĂ¡s de nuestra.
  2. Levantaremos y giraremos la pierna derecha para que el tobillo descanse sobre la pierna izquierda justo por encima de la rodilla. Inclinaremos suavemente las caderas hacia la derecha para permitir que el rodillo de espuma presione el glĂºteo derecho.
  3. Haremos rodar lentamente el rodillo de espuma a lo largo del glĂºteo. Si llegamos a un punto de sensibilidad, haremos una pausa y mantendremos esa posiciĂ³n hasta que la presiĂ³n o la incomodidad se reduzcan significativamente. Si lo preferimos, podemos optar por realizar pequeños trazos en zonas estrechas.
  4. Continuaremos rodando hacia abajo a lo largo del glĂºteo, prestando especial atenciĂ³n a los puntos apretados segĂºn sea necesario.
  5. Repetiremos en el lado izquierdo.

Estiramientos dinĂ¡micos para tren superior

El estiramiento dinĂ¡mico puede ser efectivo antes de ejercitar la parte superior del cuerpo, como antes del levantamiento de pesas.

Estiramientos Spiderman

Nos encantan los ejercicios con nombres curiosos. En este caso, no debes ser tampoco Peter Parker para completar este ejercicio, pero sĂ­ tener algo de control sobre el mismo. La posiciĂ³n se parecerĂ¡ mucho a la del hombre araña, y permitirĂ¡ ejercitar tanto tren inferior como nuestros brazos.

Para ello, partimos de pie desplazando una rodilla hacia delante y descendiendo hacia abajo flexionando la rodilla. La otra pierna la tendremos apoyada sobre los dedos, y apoyando una mano en el suelo y con el brazo contrario estirado al mĂ¡ximo, terminaremos por girar el cuerpo hacia el otro lado.

Repetiremos en varias ocasiones el movimiento, siendo un ejercicio que consigue tirar de varios grupos musculares con éxito.

Flexiones (a tu ritmo)

Al igual que con las zancadas te alertĂ¡bamos de que no debĂ­as forzar, con las flexiones menos incluso. El objetivo es poner listo nuestros brazos y par aplicarle fuerza no hay nada mejor que nuestro cuerpo. Sin embargo, al mismo tiempo que unas quince flexiones de brazo clĂ¡sicas no habrĂ­a ningĂºn problema, si quieres colocar rodillas al suelo o no bajar completamente al suelo, es el momento.

El objetivo es que tĂº notes que los brazos estĂ¡n comenzando a estar activos para una actividad fĂ­sica. No es momento de fatigarnos o de dañar el core mĂ¡s de lo debido.

Balanceos de brazos

  1. Nos pararemos de pie con los brazos extendidos a la altura de los hombros frente a nosotros, con las palmas hacia abajo.
  2. Caminaremos hacia delante mientras balanceamos ambos brazos hacia la derecha, con el brazo izquierdo extendido frente al pecho y el brazo derecho extendido hacia un lado. Mientras balanceamos los brazos, recordaremos mantener el torso recto y solo giraremos las articulaciones de los hombros.
  3. Invertiremos la direcciĂ³n de la rotaciĂ³n hacia el lado opuesto mientras seguimos caminando.

Rotaciones espinales

Se recomienda no hacerlo rĂ¡pido y acompañar el movimiento con la cadera y la rotaciĂ³n de los pies.

  1. Nos pararemos de pie con los pies separados al ancho de los hombros y llevaremos los brazos hacia los lados a la altura de los hombros.
  2. Mantendremos el torso quieto y lentamente comenzaremos a rotar el cuerpo hacia delante y hacia atrĂ¡s de derecha a izquierda.
  3. Repetiremos varias veces

CĂ­rculos con los brazos

  1. Nos pararemos con los pies separados al ancho de los hombros y extenderemos los brazos hacia los lados a la altura de los hombros.
  2. Haremos cĂ­rculos alrededor de los brazos lentamente, comenzando con cĂ­rculos pequeños y avanzando hacia cĂ­rculos mĂ¡s grandes.
  3. Realizaremos 20 cĂ­rculos.
  4. Invertiremos la direcciĂ³n de los cĂ­rculos y haremos 20 mĂ¡s.

Gato vaca

Este movimiento funcional de todo el cuerpo estira la columna, el cuello y los hombros. TambiĂ©n es una postura de yoga popular y un excelente ejercicio de estiramiento dinĂ¡mico.

  1. Nos pondremos a cuatro patas con las manos directamente debajo de los hombros. Nos aseguraremos de que la parte de atrĂ¡s estĂ© plana.
  2. Primero, arquearemos la espalda y bajaremos la cabeza, como un gato.
  3. Mantendremos la posiciĂ³n durante 10 segundos, inhalando y exhalando lentamente.
  4. Luego, nos moveremos a la posiciĂ³n de vaca bajando el vientre y levantando la cabeza.
  5. Mantendremos esto durante 10 segundos.
  6. Alternaremos la posiciĂ³n de gato a vaca cuatro veces.