Reservar unos minutos tras el entrenamiento, para estirar la musculatura como corresponde, es imprescindible dentro de la práctica deportiva. Si eres de los que no estira, deberías empezar a incluir este hábito. Si, por el contrario, sí lo haces, seguro que te interesa saber algunas variaciones. Descubre algunos ejercicios de estiramientos para cuádriceps.

De la misma forma en la que exigimos a nuestro cuerpo que cumpla con nuestras demandas en el entrenamiento, es imprescindible ayudarlo a recuperar. Esperar que éste nos responda y aguante hasta el final de la sesión y, posteriormente, no dedicarle tiempo para favorecer su relajación y descanso, sería muy irresponsable por nuestra parte. Por ello, debemos tener clara la importancia de reservar esos minutos a estirar la musculatura, favorecer su recuperación y relajación y evitar el posterior acortamiento. Además, estaremos reduciendo el riesgo de sufrir ciertas lesiones y favoreciendo nuestra correcta postura corporal.

Los cuádriceps son músculos grandes que suelen cargar con mucho trabajo sobre ellos. Tanto si eres runner, futbolista, ciclista o practicas fitness; como si eres principiante o veterano, debes estirar.

3 Ejercicios de estiramientos para cuádriceps

1.  El primer estiramiento, y tal vez el más extendido popularmente, se realiza de pie. Busca un punto de apoyo para tu mano si te cuesta mantener el equilibrio sobre una pierna. Flexiona una de tus rodillas llevando talón hacia el glúteo y sujetando el pie con la misma mano. Aguanta unos segundos notando el estiramiento y cambia de pierna.

2. Para realizar el segundo estiramiento, ponte de rodillas con los glúteos sobre los talones. Lleva las manos hacia atrás, apoyando las palmas en el suelo, con los dedos mirando hacia atrás. A continuación, eleva la cadera hacia arriba y siente el estiramiento en el cuádriceps. En cuanto más eleves la cadera, más lo notarás.

3. El tercer estiramiento se ejecuta desde la posición de tumbado boca abajo. Flexiona una de las rodillas y coge el pie con ambas manos, llevándolo hacia el glúteo. Ejerce la presión justa como para notar el estiramiento sin necesidad de forzar. Aguanta unos segundos y, posteriormente, cambia de pierna.

Son ejercicios muy sencillos que resultan muy efectivos y necesarios para cuidar nuestra musculatura. Por ello, recuerda siempre devolverle a tu cuerpo los cuidados que necesita para rendir con éxito. Notarás cómo se recupera la musculatura correctamente y, además, te sentirás más flexible y ágil. ¿Qué más argumentos necesitas para empezar a estirar como corresponde?