Espero que no te pille por sorpresa que debes estirar los abdominales al terminar tu rutina. Son muchos los que no se acuerdan de que el recto abdominal está formado por varios músculos y que es imprescindible que les dediquemos, al menos 5 minutos, para estirarlos.

Si pensabas que al terminar tus series de crunches y planchas estabas listo para irte a la ducha, te enseñamos los estiramientos que no pueden faltar para que la circulación fluya correctamente.

La posición de la cobra

La posición de la cobra es una de las posturas más conocidas en Yoga. Coloca las palmas de tus manos a la altura de tu pecho e impúlsate hacia arriba lentamente. Vigila que tus codos estén pegados a tu cuerpo y no se abran. Mantén la posición unos segundos y relaja. Puedes repetir unas 3-5 veces, notando cierta tensión en tu recto abdominal, pero sin forzar los lumbares.

Alarga tu cuerpo hacia arriba

¿Qué otra mejor manera que estirar tu cuerpo alargándote? Entrelaza tus manos, inspira y estírate hacia arriba mientras sueltas el aire. Repite el estiramiento doblando el cuerpo hacia los lados para eliminar tensiones en los oblicuos.
Mantente unos 5 segundos y relaja la posición.

La posición del camello

Aunque te parezca complicada de realizar, puedes adaptarla a tu capacidad de estiramiento. Si crees que no puedes agarrar tus talones con las manos, estira tan solo los brazos hacia atrás.
Puedes crear más seguridad si justo detrás tocas con las manos en alguna pared.

La posición del gato

Es muy posible que al realizar tus ejercicios de abdominales hayas tensado o puesto demasiada presión en tu espalda. La posición del gato aliviará cualquier sobrecarga en tu espalda y aportará la relajación que necesitas después de entrenar. Intenta arquear tu espalda al máximo al subir para notar cómo se estira toda la musculatura.

No tengas prisa en realizarla y controla la respiración. Inspira al subir, expira al bajar.